RSS

Archivos Mensuales: noviembre 2015

La letra pequeña en las pólizas de seguro

letra_pequena
La póliza es el documento más importante en la contratación de un seguro, ya que mediante ella se puede probar la existencia del contrato y las estipulaciones que contiene; Su interpretación le corresponde a los jueces y la aplicación práctica a los Mediadores de Seguros.

Según la Ley 50/1980, de 8 de octubre, de Contrato de Seguro, el asegurador está obligado a entregar al tomador del seguro la póliza o, al menos, el documento de cobertura provisional formalizada por escrito, pero además, en el artículo 3 de la Ley se establece que las condiciones generales y particulares deberán redactarse “de forma clara y precisa, destacándose de modo especial las cláusulas limitativas de los derechos de los asegurados que deberán ser especialmente aceptadas por escrito. Así pues, no sirve un título genérico y destacado, a modo de riesgos excluidos o cláusulas limitativas de la póliza, sino que deberán constar éstas expresa y específicamente conocidas, aceptadas y suscritas por el asegurado para que surtan plenos efectos jurídicos y tengan virtualidad y operatividad”. 

Sirva como ejemplo, el caso en el que una juez de Tafalla rechazó la demanda de una aseguradora, que exigía a un cliente que pagara los daños de un accidente causado cuando se encontraba bajo la influencia de bebidas alcohólicas con el resultado de daños personales y materiales. La juez concluyó que la cláusula pasaba desapercibida. De hecho, exigía “un esfuerzo de concentración visual” notable para percatarse de su existencia. La demanda fue desestimada y la juez ha sido tajante al sentenciar que “la controvertida cláusula excluyente” contenida en la póliza “no contiene las exigencias formales y materiales que impone la legislación vigente”. “Nos encontramos con un formato estereotipado, texto estándar, de difícil lectura que exige un sobreesfuerzo para detectar la exclusión que nos ocupa, que no aparece destacada de forma especial, sino ocultada dentro de un abigarrado y farragoso texto que enumera varias exclusiones en párrafos seguidos con un interlineado mínimo de separación y formato de escritura también mínimo”.

Y concluye “necesariamente” que el asegurado “firmó donde se le indicó y poco más, lo que revela una forma de actuar mecanicista” y destaca que la doctrina del Tribunal Supremo que rige en esta materia es “in dubio por asegurado”, es decir, que implica interpretar en su beneficio aquellas cláusulas que puedan deparar dudas en su aplicación, por lo que desestima la demanda.

Es por tanto muy importante tanto en el caso del seguro de automóviles como comentamos en el ejemplo, como para cualquier otro , que el tomador conozca todas las prestaciones y obligaciones de la póliza que suscribe, y que la aseguradora las transmita de manera clara y para éste ejercicio resulta imprescindible el acompañamiento profesional de una Correduría de Seguros. 

Fuente: noticiasdenavarra.com,  Ley 50/1980, de 8 de octubre, de Contrato de Seguro, y elaboración propia

Anuncios
 

Etiquetas: , ,

En qué consisten los seguros de renta vitalicia

seguro renta vitaliciaMucho ha cambiado todo desde que en 1919 se introdujo la edad de jubilación a los 65 años. En aquel momento el 90% de la población no llegaba a cumplirlos, en cambio en la actualidad el mismo porcentaje los sobrepasa (en el caso de España la esperanza de vida al nacer en el año 2005 era de 75,7 años en el caso de los varones y de 83,1 años en el de las mujeres). Con el aumento de la esperanza de vida y un futuro incierto sobre el cobro de pensiones se ha producido un auge de contratación de productos de ahorro, complementarios a las pensiones.

Entre ellos se encuentran los seguros de renta vitalicia, una modalidad de seguros de vida-ahorro en la que una entidad aseguradora, a cambio de una prima única, garantiza al asegurado una renta periódica, que puede ser mensual, trimestral, anual, hasta su fallecimiento. La renta vitalicia que podrá obtener dependerá principalmente de su edad, su sexo y la esperanza de vida.

Pero dentro de este tipo de seguro existen distintas alternativas de inversión y además de la renta mensual, en la contratación del producto se puede solicitar también la cobertura por fallecimiento, con la que el beneficiario designado seguirá recibiendo un porcentaje cuando el asegurado falte. También existe la posibilidad de ser contratado por uno o dos titulares, en el caso de que lo contraten dos asegurados, mientras vivan los dos cada uno cobrará el 50% de la renta.

Tipologías:

Rentas inmediatas: el beneficiario empieza a cobrar con carácter inmediato a la contratación del seguro (generalmente un mes).

Rentas diferidas: El beneficiario empieza a cobrar, según se acuerda en el contrato, a partir de una fecha futura determinada.

Hay que tener en cuenta también su fiscalidad, ya que se trata de un producto financiero que se beneficia de un excelente tratamiento por parte de Hacienda. De hecho, la fiscalidad es más atractiva cuanto mayor sea el asegurado, por eso es un producto especialmente indicado para personas con edades superiores a los cincuenta años que busquen inversiones estables con una rentabilidad adaptada a mercado muy bien tratada fiscalmente.

Fuente: finanzas.com y elaboración propia

 

Etiquetas: , ,

MOTIVOS PARA NO ACEPTAR EL SEGURO QUE ME IMPONE EL BANCO

firma hipoteca bancoEs un mensaje repetido hasta la saciedad: no es obligatorio suscribir ningún seguro con las hipotecas, pero sigue siendo cada vez más frecuente que las entidades financieras exijan, a quien pide un préstamo o línea de crédito, productos adicionales, entre ellos los seguros de vida y hogar, además donde el propio banco es el beneficiario, para garantizarse el cobro del préstamo, si fallece el deudor. Esta práctica está denunciada en todos los sitios posibles, pero, salvo algunas anecdóticas situaciones, ninguna administración ha puesto fin a estas prácticas abusivas para el consumidor que, además de soportar tal ignominia, tiene que enfrentarse a las consecuencias:

  • Para comenzar, el precio (la prima) del seguro suele ser más alta de la que se pagaría si se busca otro canal de distribución, como los Corredores de Seguros. Razones para éste encarecimiento hay muchas, pero la principal, es precisamente la falta de competencia por la imposición de la entidad financiera.
  • Muchas veces la “rebaja” en el tipo de interés que ofrecen las entidades financieras no compensa la diferencia del costo del seguro. El abuso, en algún caso que tuvimos ocasión de observar, fue el cargo de una prima única por el importe de todas las anualidades futuras.
  • Si el banco se constituye como beneficiario, en caso de fallecimiento del Asegurado, es él quien cobra la indemnización y cancela el préstamo. El Tomador y Asegurado pierden todo derecho sobre lo que pueda tener que pagar la Aseguradora.  Se pueden ver las consecuencias de una situación semejante en el terremoto de Lorca y cuyos desgarradores testimonios se publicaron en la prensa, por ejemplo en este artículo.
  • Los familiares de la persona fallecida no perciben la prestación del seguro, pero sí reciben la cancelación de la deuda por parte del banco y tienen que declararla en su Base General del IRPF (Impuesto de la Renta de Personas Físicas) como una ganancia patrimonial y tributar al tipo marginal. Se pueden visualizar ejemplos en la Agencia Tributaria.
  • El cónyuge superviviente queda liberado total o parcialmente  del pago de la deuda y debe incluir la ganancia en su Renta. Por ejemplo si fuese una hipoteca y la cantidad pendiente 200.000 euros, el viudo o viuda incluirá en su declaración una ganancia igual a la mitad de esa cantidad, pero no han recibido ni un euro. Esto en lenguaje castizo se denomina “ quedarse con el culo al aire”
  • Sin embargo si, como medida de previsión familiar, se contrata el seguro fuera del banco y el titular del préstamo (Tomador de la póliza), designa beneficiarios a su cónyuge o hijos, el capital correspondiente al seguro tributaría por el Impuesto de Sucesiones y se beneficiaria de la reducción prevista en la Ley, como mínimo de 9.195,49 euros y puede alcanzar una cifra mayor, en función a la Comunidad Autónoma en que resida; en algunas el cónyuge y los hijos apenas pagan impuestos.
  • En el seguro de daños, por ejemplo el seguro del hogar, tendremos situaciones tan peculiares como que el banco se pueda quedar la indemnización percibida por un incendio que dañó los muebles de cocina, a pesar de ser un contenido que no fue hipotecado, ni tampoco garantía del préstamo, pero  como le hemos nombrado beneficiario, es quien cobra. ¡! Te lo imaginas ¡¡
  • La conclusión es clara, NO SE DEBE CONTRATAR EL SEGURO CON EL BANCO y por supuesto NO SE LE DEBE NOMBRAR BENEFICIARIO.

¿Qué podemos hacer entonces?  Si el préstamo hipotecario ha sido titulizado, existe la obligación de asegurar el inmueble que sirve de garantía, pero se hace una Reserva de Dominio, que consiste en una cesión de derechos a favor de la entidad financiera, es decir un derecho preferente del banco sobre aquella parte de la indemnización sobre la que pueda tener algún tipo de privilegio legal (el Continente normalmente), pero mantenemos a los beneficiarios que libremente podemos elegir.

La cesión de derechos es mucho más limitada que la declaración de beneficiarios. Por ejemplo, en el seguro de hogar no tendría derechos sobre un daño parcial o que afecte al contenido. Por si alguien todavía tiene dudas sobre estos aspectos, la fuente legal se encuentra en el regulador, concretamente en este criterio del Servicio de Reclamaciones de la DGSyFP  cuya lectura es clarificadora; de lo que se trata es de garantizar que el dinero de la indemnización sirva para reparar o reconstruir la vivienda y no que se lo quede el banco.

Por éstas y otras razones, la asistencia profesional en seguros es imprescindible y el profesional más cualificado para dar asesoramiento y realizar un Análisis Objetivo, desde el interés del Asegurado, es la Correduría de Seguros. Con un seguro mal hecho, el consumidor o empresario se juegan mucho, es necesario que espabilen y comprendan que el fuego quema y plegarse a las exigencias bancarias no le resulta rentable.

 

Etiquetas: , , ,

¿Qué situaciones no cubre un seguro de coche?

seguro cocheSer propietario de un vehículo para circular por una vía pública, supone la obligación de contratar un seguro de automóvil, salvo excepciones, que cubra al menos la responsabilidad civil del conductor. A partir de imposición  se pueden contratar tantas coberturas complementarias como se desee teniendo en cuenta que cada una tiene sus propias exclusiones y limitaciones. Es importante conocer qué situaciones no están cubiertas a la hora de contratar , porque aunque cada compañía tiene sus propios modelos de seguro de coche, obligatorio y a todo riesgo, habrá casos que queden fuera de la cobertura de las pólizas.

En un seguro obligatorio no están cubiertos los daños al propio vehículo, los materiales transportados y los familiares directos, por ejemplo, cónyuge o parientes hasta tercer grado de consanguinidad. Tampoco en el caso de robo del vehículo, en el que los daños personales y materiales son indemnizados por el Consorcio de Compensación de Seguros una vez identificado legalmente el culpable. Para complementar el seguro obligatorio pueden contratarse coberturas voluntarias, pero éstas no cubrirán los daños a personas transportadas en vehículos no aptos y los daños causados a y por los objetos transportados en el coche.

Aún contratando un seguro a todo riesgo siempre habrá situaciones que no estén cubiertas, por ejemplo:

– Cualquier situación fuera de la legalidad: Si has provocado un accidente y conducías ebrio, bajo el efecto de las drogas, o sin carnet, cuando transportas en el vehículo más pasajeros de los permitidos, si el coche no ha pasado la ITV, o si provocas un siniestro y no ayudas a los accidentados estarás cometiendo un delito de omisión de socorro y la aseguradora tampoco se hará cargo en este caso.

– Coches tuneados: Si modificas tu coche debes comunicarlo a la aseguradora. Si no está homologado y tu compañía no lo sabe, cuando sufras puede negarse a pagar los daños en tu coche debido a que no es el mismo que figura en la póliza.

–  Desastres naturales: ninguna aseguradora indemnizará por inundación, terremoto, tsunami, erupción volcánica, huracanes, terrorismo, motines, accidente nuclear, manifestaciones o huelgas y hechos declarados como catástrofe nacional. En estos casos, la indemnización correrá a cargo del Consorcio de Seguros.

– Siniestros con familiares o vecinos implicados: En estos casos, las compañías pueden sospechar que se trata de un fraude, sobre todo si se comparte domicilio.

– Conductor nobel: si una persona  menor de 25 años provoca un accidente y su nombre no está en la póliza pocas compañías se harán cargo de los daños.

Además hay que tener en cuenta a la hora de contratar un seguro de coche que algunas compañías son más restrictivas que otras, y se deben revisar bien las condiciones la póliza. Contratándolo a través de una correduría de seguros ahorraremos tiempo y será más fácil encontrar el que se ajuste a lo que necesitamos.

Fuente: expansion.com y elaboración propia

 

Etiquetas: , , ,