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Archivos Mensuales: marzo 2016

¿Necesito un seguro de salud privado durante mi embarazo y parto? Mi experiencia.

embarazadaLa buena reputación del sistema de sanidad público español y la atención de sus profesionales, así como la afortunada circunstancia de no haber necesitado asistencia médica avanzada a lo largo de mi vida más allá de las revisiones periódicas o algún incidente menor, han hecho que hasta ahora, durante mi embarazo y a un paso de aumentar la familia, no me haya planteado seriamente las ventajas que podría ofrecerme un seguro privado de salud.

Este planteamiento no quiere desmerecer la atención recibida durante estos meses en la sanidad pública. Todas las madres y padres que hemos pasado por este proceso sabemos que se ofrece una atención suficiente cubierta por varios profesionales: el médico de familia y la matrona, a los que se visita mensualmente, y el ginecólogo, que ofrece la visión y las herramientas más técnicas y especializadas, entre ellas las ecografías, y al que en el caso de un embarazo sin complicaciones como el mío sólo se visita 3 veces a lo largo de los 9 meses. El hecho de que te digan que no necesitas más por un lado te tranquiliza, pero por otro hace la espera interminable; la ecografía es una prueba con una gran carga emocional para los padres, que pueden ver la evolución de su hijo, pero también es la más valiosa a nivel diagnóstico, donde se pueden detectar la mayoría de problemas que se pueden presentar en el embarazo. Así que el tiempo de espera hasta estas ecografías pueden convertirse casi en una tortura para los padres. A ello se une la sobrecarga que sufren este tipo de profesionales, de modo que si por cualquier circunstancia la fecha que se te adjudica para tu ecografía no se adapta a tus posibilidades, o como es mi caso, te supone cuadrar desplazamientos desde otra ciudad, trabajo, etc. prácticamente tienes que despedirte de esa tan esperada ecografía.

Esta falta de libertad para poder elegir el tipo de seguimiento que quieres para tu embarazo, con las pruebas que emocionalmente o técnicamente necesites y que puedan adaptarse a tus circunstancias son las que me hacen ver claramente las ventajas que habría podido ofrecerme un seguro de salud y no sólo pensando en mi embarazo, sino también en la atención y facilidades que recibirá mi hijo desde su nacimiento.

Por supuesto cualquier momento es bueno para contratar un seguro de salud, pero entre las prestaciones médicas más atendidas por las aseguradoras destacan el embarazo y el parto, así que parece evidente que es uno de los periodos más sensibles y en los que más se demanda este tipo de atención y seguridad. Pero antes de contratarlo, lo más importante es saber que el periodo de gestación, y sobre todo, el momento del parto, cuentan con periodos de carencia que se deben tener muy presentes antes de suscribir la póliza.

¿Qué es el periodo de carencia? 

Aquel durante el cual los Asegurados no tienen derecho a las prestaciones de la póliza. La gran mayoría de las aseguradoras incluyen en sus pólizas médicas la cobertura de embarazo pero le aplican ese periodo de carencia, suele estar entre los ocho y diez meses, con el objeto de evitar la contratación del seguro exclusivamente para tal fín, es decir conociendo la existencia del siniestro. En los casos de asistencia urgente, no se aplican las carencias.

¿Qué coberturas necesito en el embarazo y parto? 

En mi opinión y estando en pleno proceso, para tener una cobertura completa , el seguro debería contar, al menos, con las siguientes coberturas:

·         Seguimiento del embarazo: consultas con el especialista para el seguimiento de la gestación y pruebas diagnósticas como ecografías, triple cribado, analíticas y la prueba del azúcar. La amniocentesis y otras pruebas de diagnóstico

·         Clases prenatales: en las que se enseñan técnicas de respiración y relajación de preparación al parto así como ejercicios de gimnasia prenatal.

·         Asistencia al parto en un centro u hospital concertado y anestesia durante el parto.

·         Atención del recién nacido desde el nacimiento y durante la permanencia en el hospital. Fundamental también en sus primeros meses de vida y si desgraciadamente el bebé tiene alguna malformación que la compañía no anule la póliza, esto debería estar prohibido porque el seguro no es únicamente una fuente de negocio, sino un servicio a la sociedad.

Otras prestaciones adicionales serían muy bien percibidas si su coste resulta asequible, tales como:

  • Alojamiento de acompañante, en situación de pensión completa.
  • Cuidados tras el parto: atención durante los días posteriores al nacimiento del bebé. Contar con la ayuda de una matrona que se desplace hasta el domicilio para ayudar con todo lo relacionado con cuidados e higiene, tanto de la madre como del recién nacido.
  • Atención al recién nacido: incorporar la atención al bebé después de la salida del hospital durante unos 15 o 30 días.
  • Conservación de células madres. posibilidad de conservar las células madre del cordón umbilical del bebé. Es una prestación que ciertos hospitales públicos también ofrecen, pero no para la conservación personal, sino para la donación, y que se enfrenta actualmente a importantes problemas de saturación.

Por tanto, es un momento tan crucial como la maternidad o paternidad, cuando el seguro de salud se convierte en un elemento decisivo y demuestra sus numerosas ventajas frente a los servicios públicos básicos y generalmente saturados. Pero para disfrutar de todo ello, hay que preverlo con la antelación suficiente y elegir convenientemente las coberturas y profesionales que queremos que nos atiendan en este momento de nuestra vida y que darán también la atención médica que nuestra familia necesita. Sin duda alguna el punto adecuado de información siempre será una Correduría de Seguros, cuya función se asemeja a la del médico de familia en los seguros.

Fuente: elaboración propia basada en una experiencia personal y otras fuentes.

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El seguro dental frente a los casos de cierre de clínicas

clinica dentalA raíz de los casos de las clínicas dentales Funnydent, que cerraron sin previo aviso dejando a miles de clientes con un tratamiento a medias que, en buena parte de los casos, tenía algún tipo de financiación o ya lo habían pagado, y Vitaldent, cuya cúpula directiva fue detenida por presuntos delitos de fraude y blanqueo de capitales, las clínicas dentales franquiciadas que han proliferado en España se encuentran ahora en el punto de mira por la posible inseguridad de sus tratamientos y la situación de desprotección y desamparo en la que pueden quedarse sus clientes de producirse una situación similar a las anteriores.

Ahora, tanto afectados como colegios de toda España apuntan con el dedo a las clínicas de bajo coste, y el sector asegurador ha visto en estos acontecimientos una oportunidad para reivindicar la seguridad de sus redes de clínicas dentales, ya sean propias o asociadas a sus cuadros médicos.

Porque no es sólo una cuestión de estética, también es un asunto de salud y una inversión a largo plazo. Por eso, teniendo en cuenta la inseguridad que producen las franquicias de bajo coste tras los últimos acontecimientos  y que los precios de los dentistas para consultas individuales son elevados, contratar un seguro dental se perfila como una muy buena opción, además de las ventajas y seguridad que conlleva siempre contar con un seguro, que en este caso además puede ir asociado al seguro de salud. Dado que la sanidad pública cubre solamente las necesidades básicas, como extracciones y poco más, esta alternativa ofrece cada día mejores coberturas con tecnologías más avanzadas, incluyendo pruebas diagnosticas, limpiezas, fluorizaciones, consultas, y con distintas modalidades de contratación. La alimentación es el combustible de nuestro organismo y  una buena salud bucal es un escudo que nos protege de muchas enfermedades y mejora nuestro aspecto.

Para saber más sobre este tipo de seguro; coberturas, ventajas y la modalidad que se ajusta mejor a su perfil,  puede pedir asesoramiento especializado en su correduría de seguros. Es un seguro muy técnico y profesional, no apto para una compra compulsiva.

Fuente: eleconomista.es y elaboración propia

 

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Guía legal para el esquiador

seguro de accidentes esquíEl invierno que tanto se ha hecho de rogar este año ha llegado y ha traído nieve para ver las montañas vestidas de blanco por fin. Con las primeras aperturas de pistas conviene recordar una serie de cuestiones legales relacionadas con el esquí para los amantes de este deporte:

  • Las responsabilidades de la estación:

La responsabilidad de la estación es garantizar la seguridad, entendida como minimizar los peligros de la montaña y se concreta según el lugar en que se practique el esquí. La Estación será responsable de balizar, señalizar y dotar de unos servicios de control y de socorro. No será responsable de los cambios meteorológicos pero deberá cerrar la pista cuando no se den las condiciones de seguridad necesarias.

La estación tendrá que prestar el servicio con la calidad y condiciones requeridas, cumpliendo con las normas de seguridad establecidas legalmente. En particular, los productos puestos a disposición del cliente, como los equipos de esquiar, deben cumplir la normativa sobre seguridad en los productos.

Conforme al Reglamento de funcionamiento de las Estaciones de Esquí Españolas integradas en ATUDEM y las Reglamentaciones de Régimen Interno de cada Estación de Esquí, las estaciones están sujetas a unos requisitos de funcionamiento y responsabilidad. Deberá asumir la responsabilidad por los daños y perjuicios que el cliente pudiera sufrir durante la utilización de los servicios o los productos contratados, siempre que esa responsabilidad sea imputable a la estación: accidentes en las instalaciones, utilización de productos defectuosos alquilados o adquiridos, etc.

Por todo ello, si la Estación no ha cumplido con sus obligaciones y como consecuencia de ello, hemos sufrido algún daño, podemos realizar una reclamación contra ella (burofax o a través de la Hoja de Reclamaciones) o incluso en vía judicial.

  • Las responsabilidades  de los esquiadores:

Cada esquiador es exclusivamente responsable de la elección de la pista adecuada a su nivel de pericia. Será el exclusivo responsable de los daños y lesiones causados en las colisiones que provoque cuando sean causados por esquiar de forma incontrolada o a excesiva velocidad, o en pista inadecuada a su nivel, pista cerrada o fuera de pista, o con material defectuoso.

En los itinerarios de esquí debidamente señalizados por la estación para esquiadores expertos los daños sufridos en ellos serán de exclusiva responsabilidad del esquiador.

En ocasiones los seguros de hogar cubren este tipo de responsabilidad, si no contamos con este seguro seremos responsables de los daños que causemos a un tercero siempre que pueda acreditarse que fue culpa nuestra, cuando sean causados por los motivos detallados anteriormente como responsabilidad del esquiador.

  • Contratación de seguros:

Pero además del seguro de hogar  (que no es obligatorio contratar pero sí recomendable), es aconsejable contratar otros seguros como un seguro de viaje o un seguro de accidentes genérico. Para hacerlo hay que tener en cuenta cuestiones como la regularidad con la que se esquía o se practican otros deportes relacionados con la nieve (no es lo mismo acudir de manera esporádica que hacerlo de forma regular) o el nivel de adiestramiento del esquiador (no precisa la misma cobertura un deportista semiprofesional que un aficionado). En cada caso se debe afrontar el contrato de una póliza desde una óptica diferente.

En el caso de la estación de esquí lo primero que hay que tener en cuenta es que legalmente solo son obligatorios dos seguros:

– Un seguro obligatorio de responsabilidad civil: para atender las consecuencias de los accidentes  producidos en las pistas siempre que sean provocados por la falta de seguridad o de información.

– Un seguro obligatorio de viajes: que obliga a la estación a indemnizar por los daños o la muerte causada en accidente por el mal funcionamiento de esas instalaciones: telesillas, telearrastres, telecabinas, etc.

Fuente: finanzas.com y elaboración propia

 

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