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Deducciones para el propietario y el inquilino de una vivienda

05 May

alquiler de viviendaDeducciones para el inquilino

Deducción estatal: Una de las novedades de la campaña de la renta de 2015 es el fin de la deducción estatal por alquiler de una vivienda para uso habitual para contratos de arrendamiento firmados a partir del 1 de enero de 2015.

Se mantiene por lo tanto la deducción del 10,05% para contratos firmados con anterioridad a esa fecha y para los casos en los que se produce una prórroga de un contrato celebrado con anterioridad a 1 de enero de 2015 durante los periodos impositivos en los que continúe la vigencia del contrato.

Deducción autonómica: esta deducción es más elevada que la estatal y puede incluirse en la declaración de la renta independientemente de cuándo se haya firmado el contrato (Baleares, Murcia y La Rioja son las únicas comunidades autónomas que no contemplan ningún tipo de beneficio fiscal en este sentido).

Deducciones para el propietario 

El propietario de una vivienda también puede beneficiarse de una serie de desgravaciones si tiene alquilado algún inmueble incluyendo como rendimientos del capital inmobiliario los ingresos obtenidos. Podrá deducir los gastos necesarios para la obtención de esos ingresos recogidos en el informe del REAF:

  • Los intereses producidos por créditos que se abonen por la compra de la vivienda.
  • Los tributos que incidan sobre los rendimientos o sobre la vivienda (el IBI, la tasa de basuras, el alumbrado, etc.)
  • Impagos: aunque el inquilino no satisfaga la renta, el arrendador debe computar como rendimiento íntegro las cantidades exigibles correspondientes al arrendamiento. En el caso de que la deuda fuera cobrada posteriormente a su deducción como gasto, deberá computar el ingreso en el año en que se produzca dicho cobro.
  • Los gastos de formalización del arrendamiento y los de defensa de carácter jurídico.
  • Los gastos de conservación y reparación (que no incluyen las cantidades destinadas a la ampliación o mejora de la vivienda).
  • Los contratos de seguro (de responsabilidad civil, incendio, robo, rotura de cristales u otros de naturaleza análoga).
  • Las cantidades destinadas a servicios o suministros (luz, agua, gas, teléfono).
  • El importe que se destine a la amortización de la vivienda, siempre que responda a su depreciación efectiva. Su cálculo se realiza aplicando el porcentaje del 3% sobre el mayor de los siguientes valores: el coste por la compra de la vivienda o el valor catastral, ambos sin incluir el valor del suelo.

Una vez deducidos los gastos los caseros podrán beneficiarse de una reducción del 60%. Esta reducción no puede aplicarse a los alquileres de temporada o a los alquileres con servicios de hostelería.

Por último, para la tranquilidad de los arrendatarios, queremos señalar la existencia de seguros de alquiler que cubren las situaciones detalladas anteriormente como el impago de rentas o suministros, actos vandálicos y defensa jurídica.

Fuente: libremercado.com y elaboración propia

 

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