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Archivos Mensuales: julio 2016

Seguros para todo tipo de vacaciones

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¿Vas a realizar el viaje de tus sueños estas vacaciones? El verano es la temporada que concentra más demanda y movimiento, por eso es la más propicia para sobresaltos. En los viajes aéreos, las huelgas de pilotos, cancelaciones, desvíos, retrasos, extravíos de equipaje, estos contratiempos obligan al pasajero a repasar sus derechos, garantizados por el reglamento 261/2004 de la Unión Europea que viene a concluir que un fallo técnico no es excusa para no prestar un servicio de calidad. Si eres un pasajero con movilidad reducida tienes derecho a viajar en las mismas condiciones que otros pasajeros. Si se produce cancelación o denegación de embarque hay derecho a reembolso, compensación y asistencia. Recuerda también que lo barato es caro y que las empresas low cost en realidad exprimen gastos para competir a la baja y juegan con los pasajeros a cara y cruz.  A la hora de planificarlo, sobre todo si es al extranjero, igual de importante que elegir hotel, transporte y excursiones es informarse sobre los seguros que podríamos necesitar para cubrir posibles imprevistos durante las mismas, porque algunas actividades precisan un seguro obligatorio. Dependiendo del tipo de viaje que escojamos, o de si incluye  la realización de actividades de riesgo (navegación, safari, etc.) necesitaremos una serie de coberturas diferentes en cada caso. Si te dejas aconsejar por un profesional de la mediación en seguros, como es la Correduría de Seguros, es muy probable que todos los riesgos puedan ser “paquetizados” y simplificar las gestiones.

Los seguros de vacaciones pueden formalizarse de manera personalizada a través de una correduría de seguros que le recomendarán la mejor opción para sus intereses. Como mínimo, quienes vayan a desplazarse a un destino internacional en vacaciones, deben contratar un seguro de cancelación, que aunque no es obligatorio, en determinados casos (como cuando el viaje se ha concertado con antelación) es una opción que evita posibles contratiempos.

A continuación enumeraremos algunas de las pólizas y coberturas ofertadas por las aseguradoras que podríamos necesitar para nuestras vacaciones:

  • Viajes por mar o fluviales: Si la elección es viajar en crucero existen pólizas que pueden incluir una cobertura para largas estancias en su viaje de crucero. Aunque el Harmony of the Seas, el barco más lujoso del mundo, no esté a nuestro alcance, existen numerosas opciones asequibles.
  • Embarcaciones de recreo: existen pólizas con cobertura a las indemnizaciones a las que hubiera que hacer frente por los daños que la embarcación pueda causar a terceros, tales como otras embarcaciones, bañistas, buzos, instalaciones marítimas o personas (seguro obligatorio de responsabilidad civil frente a terceros) y, de modo opcional, los daños a los que está expuesta la embarcación, motor, velamen, aparejos y enseres.
  • Deportes en el mar: Para quienes decidan practicar deportes relacionados con el mar son muy recomendables pólizas específicas que cubran frente a pérdida total, abandono, averías particulares, robo, accidentes y responsabilidad civil, incluida asistencia en viaje y defensa jurídica.
  • Safari: los seguros para safari incluyen asistencia médica por enfermedad o accidente y toda una serie de prestaciones especiales para estos paquetes turísticos. Entre ellas, destaca la indemnización por pérdida definitiva o extravío/destrucción del equipaje facturado en vuelo. El costo de estos viajes suele ser elevado y requiere una planificación con bastante anticipación.
  • Golf: el seguro contempla coberturas comunes como accidentes, equipajes, asistencia a personas o responsabilidad civil privada y cobertura ante cualquier contingencia que pueda surgir tanto durante los traslados para la práctica del golf, como en el campo de juego. También puede garantizar los daños y robo del equipo y juego de palos.
  • Pesca deportiva: durante su práctica, desde tierra, en el agua o desde embarcaciones, puede accidentarse, resbalar en la orilla de un río por ejemplo, sufrir lesiones, riesgos asegurables a través de la cobertura de Accidentes Personales. En general la práctica de deportes de riesgo está excluido en las pólizas de seguros estándar y es necesario que en las Condiciones Particulares figure la actividad expresamente incluida. Esta cobertura de Accidentes es obligatoria para la práctica de la pesca en algunas Comunidades Autónomas (Cataluña, Murcia y Andalucía). También puede causar daños a terceras personas durante su práctica, quedando igualmente cubiertas estas reclamaciones a través de la cobertura de Responsabilidad Civil.
  • Deportes de Ocio y Aventura con mayor o menor riesgo como el barranquismo , puenting , ala delta, paracaidismo, viajes en globo, senderismo, espeleología, alpinismo, ski, ciclismo, motociclismo, exhibiciones y recreaciones históricas .

Fuente: elaboración propia

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Riesgos del uso de redes wifi públicas

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Recordando la famosa obra de Fernando Fernán Gómez, “Las bicicletas son para el verano”, en el siglo XXI, en el que estamos, por si alguno todavía no tomó conciencia de ello, “el verano es para la wifi pública”. Cada vez es más común el uso de las redes de wifi abiertas en lugares públicos como aeropuertos o restaurantes, de hecho ya son pocos los establecimientos públicos que no ponen a disposición de sus clientes el uso de una red wifi gratuita. Especialmente ahora en verano, cuando se hace tanta vida en estos lugares, hay que ser cuidadoso cuando nos conectemos a una red abierta porque existen riesgos para nuestra ciberseguridad.

Supongamos que estamos en una cafetería y decidimos buscar alguna red wifi abierta en la zona y así no consumir los datos de nuestra tarifa, una vez conectados accedemos a nuestras redes sociales y otros servicios sin comprobar que esa red efectivamente pertenece a ese establecimiento y es segura. Podríamos llevarnos la desagradable sorpresa de que alguien ha accedido a nuestra cuenta de Facebook, a nuestras fotos o a datos de nuestro teléfono.

Y es que cuando accedemos a una wifi pública desconocemos quién es el administrador o qué medidas de seguridad utiliza para impedir acciones malintencionadas de otros usuarios conectados. Si la conexión la realizamos sin contraseña, lo que se conoce como red abierta, los datos que transmitimos pueden ser leídos por cualquiera, tanto el administrador como otros usuarios conectados a la red y la información está expuesta a cualquiera que sepa cómo leerla, por lo que podemos ser víctimas de robo de datos almacenados en nuestro equipo o de infección de los dispositivos con algún tipo de virus.

Desde la Oficina de Seguridad del Internauta aconsejan una serie de pautas cuando utilicemos wifi públicas:

  • Evitar que la información transferida tenga un componente importante de privacidad.
  • Tener instalado y habilitado un cortafuegos que no permita las conexiones entrantes a nuestro equipo por parte de otros usuarios de la red.
  • Instalar un sistema antivirus para identificar y detener software malintencionado destinado a nuestro equipo, y también detectar y bloquear intentos de ataque a nuestro terminal.
  • Las actualizaciones facilitadas periódicamente por los fabricantes de software deben ser instaladas en cuanto estén disponibles, preferiblemente de manera automática.
  • Desactivar las sincronizaciones de agendas, calendario, descarga de correo electrónico, realización automática de copias de seguridad cuando estemos conectados a una red no segura.
  • Tras la conexión, eliminar los datos de la red memorizados por nuestro equipo.
  • No iniciar sesión (usuario/contraseña) en ningún servicio mientras estemos conectados a una red pública.
  • No realizar trámites a través de estas redes: compras online, bancarios, etc.
  • Confirmar que se visitan sitios que comiencen por HTTPS para que la información viaje cifrada y no puedan interceptar lo que intercambiamos.

Aunque sigamos estas recomendaciones y seamos precavidos podemos ver en peligro nuestros datos personales y financieros, y que terceros hagan uso de ellos maliciosamente. Por eso es conveniente además estar protegidos con un buen seguro de PROTECCION JURIDICA que nos ayude a reclamar o defendernos en las situaciones que se escapan a nuestras manos. Los delitos online ya superan a los offline.

Fuente: osi.es y elaboración propia

 

Robos durante las vacaciones

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Para disfrutar de las vacaciones son muchos los que eligen la opción de un alquiler temporal en una zona turística, el típico apartamento en la playa o la casa en el campo. Pero mientras estamos disfrutando de esos días de vacaciones podemos ser víctimas de un robo en el apartamento o vivienda turística alquilada donde hayamos decidido alojarnos.

Tomemos como ejemplo el caso del famoso piloto de Fórmula 1 Jenson Button y su esposa Jessica que fueron víctimas de un robo durante sus vacaciones en la Riviera Francesa. La pareja había alquilado una villa en un lujoso resort en Saint-Tropez conjenson-button-esposa-fueron-victimas-increible-robo-1438933367573 varios amigos, y dos hombres entraron a la propiedad cuando todos dormían utilizando los conductos de aire acondicionado para ingresar a la villa y llenar de gases soporíferos la habitación, robaron un monto importante de joyas entre las que estaba, desgraciadamente, el anillo de compromiso de Jessica. No hace falta ser un famoso para sufrir un robo de cualquier objeto que represente un importante valor para su dueño, seguramente adquirido con algún préstamo personal o fruto de largos meses de ahorro. Lo que solemos meter en una maleta de vacaciones tiene un valor medio de 1.550 euros. En tecnología solemos llevar encima más de 2.000 euros.

En este tipo de robos pueden ser sustraídas tanto las propiedades del dueño del inmueble que se encuentren en la vivienda (electrodomésticos, mobiliario en general, algún cuadro) como las de los inquilinos (si se trata de un grupo de amigos el importe de los objetos puede superar los 6.000 euros en total), pero en cada caso ¿quién se haría responsable?

En el primer caso, aunque no es habitual que en un piso de alquiler temporal existan objetos de demasiado valor, pero sí aparatos audiovisuales susceptibles de sustracción, lo más común (y recomendable) es que el propietario tenga contratado un seguro de hogar multirriesgo que contemple tanto el continente como el contenido. El inquilino puede asegurar sus objetos mediante dos sencillos métodos, el primero es que contemple en el seguro de su vivienda principal la garantía de robo fuera del domicilio y en viviendas temporales, el segundo es contratar expresamente un seguro multirriesgo para la vivienda que alquile. En ambos supuestos el costo no debe superar los 90 euros.

Por otro lado, el casero no tiene ningún tipo de responsabilidad sobre las posesiones del inquilino que hayan sido robadas, por eso es altamente recomendable que el viajero utilice la tercera vía de aseguramiento mediante la contratación de un seguro de viaje que cubra las posibles incidencias que pudieran surgir durante sus vacaciones.

 

¿Qué tener en cuenta a la hora de contratar un seguro de accidentes personales?

emotionheader.jpgEl seguro accidentes personales tiene como objeto la protección económica a muy bajo coste mediante la prestación de indemnizaciones en caso de accidentes que produzcan el fallecimiento o la incapacidad del Asegurado.

Los accidentes personales son frecuentes en las pequeñas y medianas empresas (pymes), afectan a la producción y resultado de las mismas, por eso es uno de los más demandados. Pero no solo las Pymes contratan este tipo de seguros, muchas personas lo hacen a título particular para proteger a su familia ante el serio impacto en la previsión familiar y los problemas inmediatos para las personas dependientes que puede ocasionar sufrir un accidente grave.

Se entiende por accidente, tal y como recoge la Ley del Contrato del Seguro, toda lesión corporal sufrida por el individuo independientemente de su voluntad por la acción repentina y/o violenta o con agente externo que pueda ser determinada por un médico. Considerándose también accidente a las asfixias en todos sus tipos, intoxicaciones por vapores o gases, envenenamiento y quemaduras, (salvo las causadas por rayos X) insolación, enfriamientos y demás efectos de las condiciones atmosféricas. Por lo tanto, con este seguro estarían cubiertos accidentes de tráfico, de avión, asfixia y lesiones por inmersión, sumersión (riesgo agravado que debe ser conocido por la aseguradora), ingestión de materias líquidas o sólidas no alimenticias y lesiones en legítima defensa. Las peleas callejeras están excluidas de los contratos de seguro, salvo que sea en defensa propia.

El precio de este tipo de seguros no suele ser elevado. La prima del seguro tiene en cuenta la edad, la profesión o actividad, la práctica deportiva, el uso de motocicletas (también es un riesgo agravado) o la práctica profesional de algunos deportes. A partir de los 70 años contratar un seguro personal accidentes será más complicado.

Pero estamos en la época en la que las compañías de seguros ‘low cost‘ exprimen los márgenes al máximo para hacerlos asequibles al consumidor y ser competitivas, por eso hay que tener especial cuidado con la publicidad agresiva y comprobar si incluyen las coberturas que nos interesan. Como dice la frase popular nadie ofrece duros a cuatro pesetas, y un buen seguro de accidentes personales tiene que tener como mínimo estas coberturas:

  • Incapacidad permanente parcial y total
  • Gastos complementarios por sepelio, cirugía estética y hospitalización.
  • Gastos de ambulancia en accidente
  • Gastos estudiantiles y becas
  • Gastos dentales (muy importante)
  • Enfermedades graves causadas por el accidente
  • Muerte accidental

Antes de firmar ningún contrato recomendamos buscar y revisar la póliza a través de una correduría especializada, ellos van a ser los que mejor nos expliquen las anotaciones más técnicas. Por supuesto no hay que confundirlo con un seguro de vida.

Fuente: elaboración propia