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Archivos Mensuales: octubre 2016

¿Conoces las condiciones de los seguros asociados a tus tarjetas?

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Si tienes edad para disponer de una tarjeta de crédito o débito, probablemente tienes contratados estos seguros y desconozcas todos los detalles de la póliza, ya que según datos de la Asociación de Usuarios de Bancos Cajas y Seguros (ADICAE), el 90% de los consumidores desconoce las condiciones de los seguros asociados a sus tarjetas. Este desconocimiento se debe a la falta de claridad de los bancos y la opacidad en torno a estas pólizas, que por mala comunicación o por falta de ella quedan enmascarados en ocasiones como gratuitos unos seguros que en realidad no lo son porque el usuario los paga anualmente pensando que es en concepto de gastos de mantenimiento de la tarjeta. De esta forma muchas veces disponemos de seguros que desconocemos, y que podrían sernos útiles en algún momento.

Por este motivo, hay muchos seguros de vida o accidentes contratados al solicitar una tarjeta de crédito que por desconocimiento se quedan sin hacerse efectivos por sus beneficiarios, salvo que consulten el registro de contratos de seguros de cobertura de fallecimiento.

¿Qué otras contingencias suelen cubrir?

Algunos percances y contratiempos ocurridos en los desplazamientos como son la pérdida y el retraso del equipaje, el retraso o la cancelación del medio del transporte del viaje, accidentes en el extranjero, gastos de servicio de urgencias y hospitalización, seguros antifraude por el mal uso de la tarjeta por parte de un tercero en caso, por ejemplo, de robo o clonación, seguros relacionados con las compras, etc. A caballo regalado no se le mira el diente, pero si quieres viajar seguro tendrás que suscribir una póliza especial para viajes exclusivos.

En algunas ocasiones, la letra pequeña del contrato de las tarjetas de crédito incluye el pago de la prima de un seguro de vida, que normalmente sirve como cobertura para que las empresas se aseguren el cobro de lo adeudado. La póliza de este seguro se mantiene vigente mientras se conserve la titularidad de la tarjeta, de modo que si esta persona fallece, sus familiares reciben una indemnización que se establece en el propio contrato de seguro.

Sabiendo todo esto lo que debemos hacer es conocer qué seguros incluye nuestra tarjeta de crédito, para lo que debemos ponernos en contacto con nuestra entidad bancaria, para que nos facilite una copia del mismo y de las coberturas que incluye la tarjeta de crédito y comprobar a quién considera asegurado y quien es el beneficiario. Puede que se considere asegurado únicamente al titular o puede que se incluya dentro del aseguramiento a los cónyuges o parejas de hecho y ascendientes o descendientes en primer grado.

Es muy recomendable hacerlo antes de un viaje, ya que normalmente suelen ser seguros de este tipo, para comprobar qué cubre y qué no, ya que si no fuera lo suficientemente bueno convendría la contratación de un seguro de viajes al efecto para completar las coberturas que necesitemos.

Fuente: agentedeviajes.info, profesionaldelseguro.com y elaboración propia.

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Decálogo del Consentimiento Informado para reducir las reclamaciones sanitarias

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El consentimiento informado es la conformidad libre, voluntaria y consciente de un paciente, manifestada en el pleno uso de sus facultades después de recibir la información adecuada, para que tenga lugar una actuación que afecta a su salud, según define la Ley Básica Reguladora de la Autonomía del Paciente. Como norma general debe reunir al menos cuatro requisitos (Capacidad, Voluntariedad, Información y Compresión), pero no existe un modelo de Consentimiento Informado con carácter concreto y específico en la Ley que lo regula. Por eso, la Comisión Central de Deontología (CCD) de la Organización Médica Colegial (OMC) ha elaborado un Decálogo del Consentimiento Informado, un documento de carácter práctico para los médicos, recopilatorio de lo que establece la Ley de autonomía del paciente y de derechos y obligaciones en materia de información y documentación clínica, que tiene como objetivo reducir las reclamaciones sanitarias. La falta del documento del Consentimiento Informado o la no correcta cumplimentación del mismo son, aproximadamente, la causa del 70% de las reclamaciones sanitarias, según recientes estudios.

Según la ley es obligación del profesional sanitario proporcionar al paciente, antes de recabar su consentimiento escrito, la información básica siguiente:

  • Las consecuencias relevantes o de importancia que la intervención origina con seguridad.
  • Los riesgos relacionados con las circunstancias personales o profesionales del paciente.
  • Los riesgos probables en condiciones normales, conforme a la experiencia y al estado de la ciencia o directamente relacionados con el tipo de intervención.
  • Las contraindicaciones.

El decálogo recoge los siguientes puntos:

  1. Informar y ser informado son derechos y deberes fundamentales
  2. La información y el Consentimiento Informado son de enorme trascendencia lega según la ley 41/2002
  3. Modo de practicarlos
  4. Carácter y contenido de la información de un Consentimiento Informado
  5. Respeto a negarse a recibir información
  6. Casos de gravedad o mal pronóstico
  7. Forma del Consentimiento Informado: verbal o escrito
  8. Límites o excepciones al Consentimiento Informado
  9. Consentimiento por representación
  10. Consentimiento en menores e incapaces y una conclusión.

A lo largo del decálogo se recuerda que informar y ser informado son derechos y deberes fundamentales, tanto para el paciente como para el médico; que el consentimiento informado es una obligación inexcusable del médico y su ausencia o incorrección generará responsabilidad deontológica, administrativa y legal cuando exista daño; y que este debe asumirse directamente por el médico que realiza o, en su caso, el que indica el acto asistencial y se realizarán con la debida antelación para que el paciente pueda reflexionar.

Tras analizar todos y cada uno de los puntos de este decálogo, la CCD concluye que “cada caso clínico y cada paciente pueden plantear una situación distinta, por lo que considera que el médico “debe conocer la exigencia legal y aplicarla correctamente”. Recuerda a los profesionales que, con criterio general, “siempre prevalecerá la autonomía del paciente o lo que más y mejor favorezca sus intereses” y considera que “cada paciente tiene sus peculiaridades por lo que difícilmente su caso encajará en un Consentimiento Informado estándar”.

Las reclamaciones sanitarias son cuantiosas, de ahí la necesidad de contar con un seguro de responsabilidad civil profesional, más aún en estos últimos años en los que la información de los pacientes y familiares se han incrementado notablemente, tal y como recogíamos en un artículo anterior este seguro cubriría las indemnizaciones que pueden ser derivadas de los actos u omisiones de los profesionales sanitarios.

Fuente: medios sectoriales y elaboración propia

 

Seguros de vida sin reclamar ¿por qué es posible?

quien-es-el-beneficiario-seguro-de-vida-701x198.jpgSegún informa Wiquot, una compañía especializada en tecnología financiera (“fintech”), todavía  el 10 % de los seguros de vida contratados en España se queda sin cobrar cuando se produce el fallecimiento del suscriptor. El motivo es el desconocimiento de los beneficiarios.

En 2007 el Ministerio de Justicia creó un Registro de Seguros de vida cuya función principal es evitar que estas pólizas de vida queden sin cobrar por desconocimiento de las mismas por parte de los beneficiarios, aunque si se da el caso de que el beneficiario del seguro no es la persona que consulta, la aseguradora no está obligada a revelar quién es realmente el beneficiario de la póliza. Wiquot ha elaborado una guía para poder conocer esta información de una forma sencilla:

  • Acudir al Registro de Contratos de Seguros de Cobertura de Fallecimiento donde se pueden consultar estos datos una vez transcurridos 15 días desde el fallecimiento.
  • Rellenar una solicitud en las oficinas o centros autorizados, que después emitirán un certificado con los datos personales del fallecido, sus seguros de vida o accidentes, la aseguradora en la que están contratados y los detalles de la póliza.
  • Se pueden realizar en una notaría o bien acudiendo a una gerencia territorial del ministerio de Justicia, en el Registro Civil o en la sede del Registro de Contratos de Seguros de Cobertura de Fallecimiento que se encuentra en Madrid. También se puede solicitar desde la web del Ministerio de Justicia utilizando la firma electrónica.
  • El pago se acreditará con la validación mecánica o firma autorizada de la entidad financiera en la copia “ejemplar para la Administración” del impreso 790 que habrás de presentar o, en su caso, remitir para la expedición del certificado.
  • Abonada la tasa has de presentar la solicitud ante la Oficina Central de Atención al Ciudadano (si vives en Madrid) o ante una de las Gerencias Territoriales del Ministerio de Justicia.
  • Una vez que se tiene la información sólo queda acudir a la compañía de seguros en cuestión, para comprobar si se es beneficiario (por designación expresa del Asegurado o por ley) y hacer la tramitación correspondiente para obtener la indemnización.

También puede sernos útil consultar este registro para comprobar si tenemos contratado un seguro de vida y no lo sabemos, ya que puede estar incluido en ciertas operaciones o servicios como, seguros de vehículos a todo riesgo, préstamos hipotecarios, seguros de accidente, seguros adjuntos a paquetes de viajes turísticos o tarjetas de crédito. Si tenemos dudas sobre los productos contratados lo mejor es dirigirnos a una correduría especializada para que nos informen y nos asesoren, además de obtener la ventaja de agruparlo en un profesional cualificado.

Fuente: lavanguardia.com y elaboración propia