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Archivos Mensuales: noviembre 2016

La omisión de datos en la contratación de un seguro tiene consecuencias

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Omitir datos trascendentales a la hora de contratar un seguro puede dejar sin indemnización al tomador o a sus beneficiarios, como ha atestiguado una reciente sentencia de la Audiencia Provincial de Asturias en un seguro de vida riesgo. Así lo refleja la Ley de Contrato de Seguro en su artículo 10:

El tomador del seguro tiene el deber, antes de la conclusión del contrato, de declarar al asegurador, de acuerdo con el cuestionario que éste le someta, todas las circunstancias por él conocidas que puedan influir en la valoración del riesgo” a lo que añade que “Quedará exonerado de tal deber si el asegurador no le somete cuestionario o cuando, aun sometiéndoselo, se trate de circunstancias que puedan influir en la valoración del riesgo”.

En la sentencia se desestima la demanda de dos personas frente a una aseguradora a la que reclamaban 61.482,38 euros como indemnización tras la muerte de su padre y tomador del seguro. El padre de los demandantes suscribió una serie de pólizas con una entidad bancaria de forma simultánea a la concesión de préstamos concertados con la entidad, perteneciente al mismo grupo empresarial que la aseguradora demandada. Para la contratación el tomador firmó un cuestionario que incluía una relación de preguntas concretas sobre enfermedades específicas, entre otras, infecciosas, en las que no declaró que le había sido diagnosticado hacía dos años el VIH (virus de la inmunodeficiencia humana).

Por ese motivo, la Audiencia Provincial de Asturias ha establecido que existió por el tomador una infracción por la omisión de datos transcendentales sobre su verdadero estado de salud, lo que faculta a la aseguradora a oponer la llamada exceptio doli y liberarse de su obligación de pago de la correspondiente indemnización.

Como vemos es muy importante contestar correctamente a toda la información que se debe mostrar en preguntas claras, nunca deben estar sujetas a interpretaciones y que suelen estar divididas en tres grupos:

  • Hábitos de salud: con preguntas sobre consumo de tabaco o bebidas alcohólicas.
  • Historial médico: cuestiones relacionadas a enfermedades que haya sufrido, dolencias crónicas, intervenciones quirúrgicas, bajas médicas, etc.
  • Estado actual: alergias, tratamientos médicos actuales, etc.

En el caso de existencia de alguna duda sobre las mismas, es importante que se dirija a su Correduría de Seguros y/o a un servicio médico para aclarar el alcance de la pregunta y las consecuencias de su respuesta, ya que el error o la falsedad en los datos no sólo podría dejar sin cobertura algunos servicios, podría llegar a invalidar la póliza contratada.

Fuente: grupoaseguranza.com, cincodias.com y elaboración propia

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¿Contrato una Invalidez Permanente Absoluta o una Invalidez Total Profesional?

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La invalidez es un riesgo al que estamos expuestos las personas a consecuencia de una enfermedad o accidente, por el hecho de estar vivos, ejercer una actividad por cuenta propia o ajena, o por la práctica deportiva, en el mundo asegurador es una garantía complementaria a la principal del fallecimiento. La duda sobre la invalidez/incapacidad absoluta y la total profesional puede surgir entre los interesados en contratar un seguro de vida, especialmente porque el precio de ambas garantías es muy distinto y puede aflorar el pensamiento de que “con lo más barato me llega”. Las incapacidades permanentes se dividen en diversos grados de acuerdo con el porcentaje de reducción de la capacidad de trabajo que sufra la persona, clasificándose en los siguientes: parcial, total, absoluta y gran invalidez.

De esta forma la incapacidad permanente total para la profesión habitual inhabilita al trabajador para realizar las labores principales de dicha profesión, pero puede dedicarse a otra distinta, y la incapacidad permanente absoluta para todo trabajo inhabilita por completo al trabajador para cualquier oficio o profesión. Ambas situaciones pueden calificarse como gran invalidez, cuando, además de las pérdidas anatómicas o funcionales precisen asistencia de otra persona para actos esenciales de la vida.

Veamos la diferencia de ambas coberturas con dos ejemplos, el caso de un agricultor que tras sufrir un accidente tiene una lesión irreversible en la espalda que le impide hacer su trabajo. Si su seguro tiene una cobertura por invalidez permanente absoluta no recibirá indemnización alguna, puesto que puede ejercer otro tipo de trabajos (por ejemplo un trabajo en una oficina o que no requiera ciertos movimientos y esfuerzos sobre la espalda). Este profesional sólo recibiría una indemnización en caso de tener cobertura de invalidez total.

Supongamos la situación de un joven deportista que se desplaza con su motocicleta desde su casa a la universidad y los fines de semana juega al fútbol en un equipo de la liga local, pero tiene una gran proyección deportiva. Desgraciadamente sufre un accidente al chocar contra una valla protectora y pierde su pierna derecha. Con la garantía de invalidez total profesional recibiría una indemnización completa y podría finalizar sus estudios, sin embargo con la garantía de invalidez permanente absoluta sólo recibiría una indemnización parcial si tuviese seguro de accidentes, pero no recibiría nada por el seguro de vida riesgo.

Por lo tanto, esta terminología se utiliza para determinar las distintas modalidades de contratación posibles de un seguro de vida o accidentes, en el que la garantía básica, mínima a contratar, es el fallecimiento. Así que si queremos contratar cualquiera de estas garantías de invalidez tendremos que hacerlo teniendo claro cuál es el objeto de la póliza a suscribir.

Si desea información sobre las coberturas que puede incluir su seguro de vida puede informarse a través de un asesor especializado.

Fuente: jubilaciondefuturo.es y elaboración propia

 

Glosario de términos financieros relacionados con las pólizas de vida ahorro

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Si estamos interesados en contratar un seguro de vida ahorro sobre los que hemos hablado recientemente y queremos informarnos, es importante conocer una serie de términos sobre estos productos que se utilizan diariamente y otros que pueden aparecer en una póliza de seguro.

A continuación ofrecemos una recopilación de algunos términos para estar familiarizados con ellos en los que el lenguaje utilizado para su definición se ha simplificado notablemente para hacerlos más accesibles:

  • TAE: Es la Tasa Anual Equivalente, un indicador que revela el coste o rendimiento efectivo de un producto financiero, ya que incluye el interés, los gastos y las comisiones bancarias.
  • TIR: tasa interna de rentabilidad, refleja la rentabilidad neta, descontados los gastos de gestión y la prima de riesgo en los seguros de ahorro.
  • Tipo de interés: Se puede definir de una forma sencilla como el precio a pagar por el uso de una cantidad de dinero durante cierto período de tiempo. Se diferencia del TAE en que no recoge ni gastos ni comisiones.
  • Liquidez: Es la capacidad y la rapidez de un bien de ser fácilmente transformado en dinero efectivo.
  • Vencimiento: Es la fecha en la que expira un contrato financiero, o aquella en la que se devuelve una inversión.
  • Rescate: es la acción de recuperar anticipadamente todo o parte del ahorro acumulado en un seguro, incluyendo la rentabilidad acumulada que en su caso corresponda.
  • Dividendo: Parte del beneficio de una compañía que se reparte entre sus accionistas por ser los propietarios de la entidad
  • Participación en beneficios: es una cláusula existente en algunos seguros de ahorro merced a la cual, si los resultados financieros o de otra naturaleza obtenidos por el asegurador resultasen estar por encima de un determinado nivel, en seguros se utiliza el término “interés técnico”, el cliente recibe una participación en dichos beneficios.
  • Interés técnico: es la rentabilidad mínima garantizada para toda la duración de un seguro de vida ahorro.
  • Fondo de inversión: Es una forma de organizar un patrimonio de múltiples inversores sin personalidad jurídica, y con la administración de una sociedad gestora.
  • Apalancamiento: Es el acto de endeudarse para obtener una mayor rentabilidad (asumiendo por ello un mayor riesgo). Se trata de, con una pequeña inversión, optar a un beneficio mucho mayor (y también a una pérdida). Requiere amplios conocimientos y mucha sangre fría.
  • Renta actuarial: una renta actuarial es aquella cuya cuantía ha sido calculada no sólo teniendo en cuenta cálculos financieros (rentabilidad del dinero) sino también cálculos actuariales (probabilidad de supervivencia del rentista, esperanza de vida, etc.). En consecuencia, las rentas actuariales suelen ser vitalicias, lo cual quiere decir que se garantiza su pago durante toda la vida del beneficiario, independientemente de los años que viva. Actualmente es una excelente fórmula para invertir cantidades a partir de 50.000 euros.
  • Unit linked: esta expresión inglesa quiere decir «vinculado a unidades de cuenta», aunque en español también se suele definir como «seguros en los que el tomador asume el riesgo de la inversión». Son seguros de ahorro que no garantizan rentabilidad mínima, pero en la que el cliente tiene el poder de decidir dónde se invierte su dinero, y cambiar esas inversiones.
  • Periodo o plazo de carencia. Periodo comprendido entre el momento en que se formaliza la póliza y una fecha posterior determinada, durante el que no surten efecto las garantías previstas en la póliza.

El argot financiero y asegurador, no trata de ser ocultista, sino de expresar de forma concisa lo que se ofrece al consumidor, por esto es muy importante  entender lo que se firma (la banca hizo verdaderos abusos de confianza en la venta de productos financieros) y desde luego utilizar siempre los servicios de profesionales del seguro que expliquen con detalle lo que se está contratando.

Fuente: unespa.es y elaboración propia

 

Ahorrar con el seguro de vida es muy fácil

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Para la gran mayoría, ahorrar en estos momentos parece algo bastante complicado, porque hay que tener renta disponible, según la creencia popular, sin embargo existe una alternativa de ahorro estable en el mundo de los seguros, y es que el seguro es también un eficaz agente financiero, capaz de canalizar el dinero, lograr rentabilidad y ofrecer una senda de ahorro sin sobresaltos ni especulaciones y con ventajas fiscales.

Además es la fórmula de ahorro idónea para las familias, ya que permite ir acumulando pequeñas cantidades que mes a mes vamos retirando, tiene fórmulas de liquidez por si en algún momento necesitas tu dinero y, a diferencia de la mayoría de los productos, el dinero no corre riesgos o éstos están muy controlados.

Los populares seguros de ahorro son pólizas comercializadas por aseguradoras que invierten en algún tipo de activo, por ejemplo, deuda pública y son aplicables a jóvenes ahorradores o adultos. Ofrecen un rendimiento determinado previamente (que se puede cobrar de una vez, en forma de renta mensual, o una combinación de ambos) a cambio de desembolsos únicos o periódicos, y siempre con el capital inicial garantizado. En lo referente a sus garantías, a pesar de que los seguros de ahorro no están protegidos por el Fondo de Garantía de Depósitos (FGD), lo cierto es que las aseguradoras están incluso más reguladas que los propios bancos (las controla la Dirección General del Seguro), y cuentan con el Consorcio de Compensación de Seguros como garante final en algunas situaciones determinadas.

La elección entre un seguro de Vida ahorro depende del tipo de ahorrador que uno sea, del perfil de riesgo que se tenga o del momento en el que se quiera disponer de la prestación y sus intereses. De esta forma podemos elegir, por ejemplo, entre un Seguro Individual de Ahorro a Largo Plazo (SIALP), un Plan Individual de Ahorro Sistemático (PIAS) o un Plan de Previsión Asegurado (PPA), sobre los que ya ofrecimos consejo en este otro artículo. Los seguros de ahorro dan más rentabilidad que un depósito. Según los datos de ICEA cada vez más españoles están optando por el seguro de ahorro, con crecimiento por encima del 30% durante éste año.

Si está interesado en un producto de ahorro y  alberga dudas sobre la conveniencia o no del mismo puede acudir a un corredor de seguros especializado para informarse.

Fuente: Unespa.es y elaboración propia

 

Consecuencias del fraude a los seguros

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Ya hemos tratado en otras ocasiones el asunto de las estafas a las aseguradoras y cuál es el perfil y modo de actuar de estos defraudadores.  Sabemos, según el estudio anual de Unespa, la patronal del sector, que en 2014 hubo unos 413.000 fraudes, y esto supone un engaño a las aseguradoras cada minuto y 16 segundos, y unos 1.600 millones de euros de pérdidas, por lo que las compañías están invirtiendo muchos recursos en investigar y localizar esos casos de fraude.

El ramo o tipo de seguro que más intentos de fraude concentró en 2014 fue, como es habitual, el de autos, con más del 67%, seguido de multirriesgos (hogar, comercio y oficinas y comunidades), con más del 25% que fue también el que más creció y en ramos personales salud, accidentes y vida con más del 7%.  Sin ir más lejos, esta misma semana han sido detenidas 65 personas en Murcia por estafar a aseguradoras con accidentes simulados, una actividad que llevaban haciendo más de un año. El ‘modus operandi’, según elconfidencial.com, era el siguiente: ir con dos coches viejos a un polígono poco transitado y hacerlos chocar entre sí. Después, simular diversas lesiones con la ayuda de un médico cómplice, que les proporcionaba supuestos partes falsos, y de un abogado que les “asesoraba”. Con la coartada de la lesión y la fachada del coche dañado, presentaban un parte al seguro y se llevaban una suculenta indemnización, que variaba en función del daño elegido desde los 3.500 a los 17.500 euros. Al vecino que le había tocado ser parte “culpable” de la fingida colisión, se le daría en otro momento la oportunidad de ser afectado. Así la red se extendió hasta llegar a los 400 partes periciales presuntamente fraudulentos.

El captador de la organización era el responsable de la búsqueda de personas que se encontraban en una situación económica precaria para ofrecerles ganar dinero en pequeñas cantidades, y las clínicas médicas y de fisioterapia, algunas propiedad de los abogados de la trama o con vínculos económicos y/o personales con alguno de ellos, eran las que ofrecían el servicio sanitario y la cobertura documental.

Varias aseguradoras se han visto muy perjudicadas por este fraude, pero nos atañe a todos, ya que este tipo de trampas inciden en el coste final de todas las pólizas. En caso de descubrirse el fraude, las consecuencias para el defraudador podrían ser las siguientes:

– Rescisión de la póliza de seguro: Además será marcado internamente por su compañía y todas las compañías que trabajan en un sistema global de intercambio de datos de las personas fraudulentas. En el futuro pueden verse en serias dificultades para poder contratar una póliza de seguro de cualquier modalidad.

– Pérdida del derecho a la indemnización por el siniestro.

– Consecuencias penales: delito de estafa, con pena de cárcel.

– El fraude beneficia a unos pocos, perjudica a muchos.

Fuente: Medios sectoriales y elaboración propia

 

Diferencias y fiscalidad de los seguros de salud, dependencia, enfermedad e incapacidad temporal

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Según los últimos datos dados a conocer por el centro de Investigación Cooperativa de Entidades Aseguradoras (ICEA) continúa el crecimiento del negocio de salud. El incremento en primas de los seguros colectivos de salud a junio de 2016 fue más del triple que el de los individuales. Aun así, los seguros individuales siguen suponiendo más de la mitad de la recaudación del sector.

Ahora que se acerca el final del ejercicio fiscal, antes del 31 de diciembre, es buen momento para conocer las diferencias entre el seguro de salud, de enfermedad e incapacidad temporal (ILT) y Dependencia, especialmente en el diferente trato fiscal de cada uno de ellos:

Seguro de salud

Si una persona opta por contratar un seguro de salud privado por su propia cuenta y riesgo no obtendrá ningún beneficio fiscal (Sólo en algunas comunidades como Aragón o Islas Baleares se incluyen deducciones en la parte autonómica del impuesto) pero la cosa cambia para los trabajadores autónomos que suscriban el seguro de salud como alternativa al Régimen Estatal de los Trabajadores Autónomos o RETA, que sí podrán deducir las primas que paguen por su seguro hasta un máximo legal vigente.

La tributación del seguro de salud cambia radicalmente cuando nos referimos al seguro de empresa y al Impuesto de sociedades. En este caso, la compañía podrá integrar como gasto deducible las primas que paguen a los trabajadores.

El seguro de dependencia

El seguro de dependencia  prácticamente desconocido en nuestro país, garantiza una renta mensual vitalicia o un capital, en caso de que, por enfermedad, accidente ( se asocia al envejecimiento, sin embargo la dependencia afecta a niños, jóvenes y personas en plena vida laboral) se perdiera la autonomía física, psíquica o intelectual y, por ello, se precisara de ayuda para realizar las tareas básicas de la vida diaria según regula la Ley 39/2006 de 14 de diciembre de Promoción de la Autonomía Personal y Atención a las personas en situación de dependencia y que en éstos diez años ha sufrido severos recortes en sus prestaciones.

Las cuotas que el mutualista deberá pagar para suscribir la cobertura de dependencia están en función de la edad y podrán satisfacerse mediante pagos periódicos, o también se podrá hacer frente a la cobertura mediante una cuota única. En cuanto a la fiscalidad, las cuotas abonadas dan derecho a reducción en el Impuesto sobre la Renta de las Personas Físicas, hasta los límites de aportación según la legislación vigente. Tienen idéntico tratamiento fiscal que los planes de pensiones y los de previsión asegurada. Así, las aportaciones efectuadas para este seguro durante un año permiten reducir la base imponible del contribuyente con el límite de 8.000 euros anuales .Por su parte, las prestaciones percibidas se considerarán rendimiento del trabajo en el momento de su percepción, tanto si decide recibirla en forma de renta como en forma de capital.

El seguro de Incapacidad Temporal

Este seguro consiste en el cobro de una indemnización diaria en el caso de que, con motivo de una enfermedad, accidente o maternidad/paternidad, se deba interrumpir totalmente el desarrollo de la actividad profesional de forma temporal. El Autónomo es quien más precisa esta cobertura de seguro privado porque su falta de actividad hace peligrar la economía familiar.

La fiscalidad de las cuotas y de las prestaciones correspondientes a esta cobertura tiene un tratamiento distinto en función del sistema en el que se incluya. Las cuotas abonadas tienen la consideración de gasto deducible para determinar el rendimiento neto de las actividades económicas, sólo en caso de que se ejerza la profesión por cuenta propia. La fiscalidad de las prestaciones tendrá consideración de Rendimiento del Trabajo o de Incremento Patrimonial no sujeto a retención según el caso.

Fuente: ICEA y elaboración propia