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Archivos Mensuales: junio 2017

¿ES JUSTO EXCLUIR POR EDAD O ENFERMEDAD EN EL SEGURO MEDICO O DE SALUD?

La esperanza de vida ha aumentado notablemente y uno de los factores que influyen en ello son los avances de la medicina y aquí radica el meollo de la cuestión que vamos a tratar. España ahora mismo es un país “envejecido”, la natalidad no supera el ratio de 1,5 y  nuestros mayores son cada vez más numerosos, aunque eso por supuesto es maravilloso, también hace que el Estado y  las Aseguradoras se echen las manos a la cabeza porque mantener los sistemas público y privado de salud requiere más inversión.

Vivir más significa también tener más posibilidades de tener enfermedades, algunas crónicas que implican un desembolso superior en medicamentos u hospitales.

Obviamente, desde un punto de vista económico, esto no es rentable para las aseguradoras, se dedican a este negocio con el fin de obtener beneficios para sus accionistas, que en ocasiones aumentan la póliza a sus asegurados o incluso les cancelan la misma. Aquí abrimos un debate, ¿es esto justo?

¿Es justo que a un asegurado después de pagar durante 40 años le incrementen la prima o nieguen la realización de pruebas?

¿Es justo que un asegurado trate de suscribir un seguro cuando descubre una enfermedad con alto coste de tratamiento?

Legal sí lo es, porque la ley de contrato de seguro permite que la aseguradora pueda cancelar el seguro con un preaviso fehaciente de dos meses y además tiene la obligación de ajustar sus tarifas al resultado técnico. El Tomador no tiene obligación de comunicar el agravamiento de su riesgo en las sucesivas renovaciones contractuales.

En nuestra opinión, habría que evaluar cada caso, si bien es cierto algunos clientes se pueden llegar a aprovechar de la situación y contratar una póliza una vez ya saben que están enfermos y no lo comunican a la aseguradora. En estos casos es indispensable un estudio pormenorizado de las condiciones y observar si realmente se conocían todas las condiciones o no. Si fuera cierto que existía una dolencia preexistente, debería ser justo poder cancelar la póliza, en caso de engaño, o aumentar la prima si es necesario, pero de igual forma que ocurre en el seguro obligatorio de responsabilidad civil, la prestación que ponga en peligro la vida del asegurado debería ser prestada y ejercer la reclamación correspondiente, en aplicación de cláusula a tal fin en las condiciones particulares.

Pese a la fama de nuestra picaresca, las personas no intentan sacar provecho de sus enfermedades y si ellos han contratado una póliza, la mantienen y pagan durante muchos años, y en el momento en que alcanzan una edad o se le diagnostica una enfermedad crónica se le aumenta el importe o se la cancela, es como si el seguro te “deja tirado” en el momento que más lo necesitas, cuando va a tener un gasto superior de medicamentos y asistencia médica en general. Actualmente el concepto del seguro está cambiando y lo hará más todavía, dejará de ser un producto contractual para convertirse en un paquete de servicios, que es una posibilidad que toda compañía de seguros debe poder contemplar. Aumentarle el importe de la póliza, cuando los ingresos disminuyen, es una medida discriminatoria que afecta a la credibilidad del sector asegurador, de igual manera que basar la estrategia de captación en una reducción de precio.

La salud es un valor apreciado y por tanto tiene que tener su precio, no admite estar de rebajas o prácticas low cost que nosotros traducimos libremente como de LOCOS.

Esta es nuestra opinión como Correduría de Seguros. ¿Es justo o no es justo variar las condiciones si varía la salud de los asegurados?

Fuentes: elaboración propia

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