RSS

Archivos Mensuales: octubre 2019

¿QUIÉN PAGA LOS DAÑOS OCASIONADOS EN MANIFESTACIONES?

El propósito fundamental de una manifestación es la transmisión pública de ideales, opiniones, intereses, problemáticas o reivindicaciones realizada por una parte de la población, constituyendo un cauce del principio democrático participativo. El artículo 21.1 de la Constitución española reconoce este derecho siempre que se haga de manera pacífica, y así queda reflejado en la Ley Orgánica 9/1983, de 15 de julio, Reguladora del Derecho de Reunión, que indica que sólo si existen razones fundadas de que puedan producirse alteraciones del orden público, con peligro para personas o bienes, podrá prohibirse una reunión o manifestación o, en su caso, proponer la modificación de la fecha, lugar, duración o itinerario.

Como venimos observando en las últimas semanas, en diversas manifestaciones se han producido numerosos disturbios y actos violentos contra bienes materiales, establecimientos, peatones o la policía, o incluso contra los mismos manifestantes, lo que está enturbiando este derecho fundamental y constitucional de manifestación, así como causando un alto grado de preocupación a la ciudadanía, que en muchos casos ha sufrido las consecuencias del vandalismo en sus negocios, vehículos o Comunidades de Propietarios.

Es normal que a la hora de reclamar la cuantía de estos destrozos perpetrados en manifestaciones violentas a bienes de nuestra propiedad nos asalten muchas cuestiones y dudas: ¿Quién paga los daños originados por vandalismo?, ¿A dónde debo dirigirme para reclamar?, ¿Se hará cargo el seguro?. La respuesta a estas cuestiones dependen del contexto en el que se haya producido el daño a un bien de nuestra propiedad, ya que cuando los actos vandálicos se realizan en grupo y con la intención de atentar contra el orden público, llegando a causar lesiones en las personas o daños materiales en los bienes y propiedades, estaríamos hablando de daños ocasionados por un tumulto popular, no de un hecho concreto y aislado, por lo que en este caso el seguro privado no es el encargado de indemnizar porque es una exclusión habitual en las pólizas de seguro. En estas ocasiones los destrozos a bienes privados como escaparates, negocios, ventanas, fachadas de edificios, coches, motos, etcétera, quedan cubiertos por el Consorcio de Compensación de Seguros (CCS). Esta entidad, adscrita al Ministerio de Economía, tiene entre sus funciones cubrir riesgos extraordinarios, ya sean daños por catástrofes naturales (inundaciones, embates de mar, vientos fuertes, terremotos o tornados), como por actos violentos como terrorismo o tumultos.

Pero para que el Consorcio de Compensación de Seguros nos realice el pago de la indemnización por daños causados por tumulto en manifestaciones siempre será necesario que tengamos contratada una póliza con una aseguradora, que la prima del CCS esté pagada (figura en el recibo del seguro desglosada y es independiente de la prima neta a pagar por la cobertura del riesgo) y además concurran las circunstancias siguientes:

  • Que el riesgo extraordinario no esté amparado por la póliza de seguro emitida por la compañía de seguros.
  • Que, aún estando amparado, las obligaciones de la entidad aseguradora no pudieran ser cumplidas por declaración de estar en concurso judicialmente o por un procedimiento de liquidación intervenida o asumida por el Consorcio.

Siempre que se cumplan dichas condiciones, la solicitud de indemnización podrá ser realizada por el propio asegurado o, en su representación, su aseguradora o correduría de seguros (tiene capacidad de representación del Tomador y Asegurado), a través del teléfono gratuito 900 222 665 o en la página web del CCS, donde será necesario el DNI electrónico o un certificado electrónico para realizar esta gestión. Además habrá que aportar fotocopia de las condiciones generales, particulares y especiales de la póliza y el recibo de pago.

Distinta situación podemos encontrarnos si se trata de un caso puro de vandalismo, en cuyo supuesto los daños correrán directamente a cargo de la aseguradora. Por lo tanto debe quedarnos claro que en ambos casos, para estar protegidos de los daños que el vandalismo y los actos violentos, de las manifestaciones puedan ocasionar en nuestros bienes materiales debemos contar previamente con un seguro multirriesgo para nuestro negocio, hogar, automóvil o Comunidad de propietarios que disponga de cobertura para actos vandálicos y la prima del Consorcio esté abonada. Según las propias declaraciones del Director de Operaciones del Consorcio, sin duda la mejor solución es contar con la ayuda profesional de una correduría de seguros de confianza, que nos asesore y nos ayude a gestionar nuestras necesidades para percibir las indemnizaciones correspondiente, con todas las garantías profesionales y claridad en los contratos.

 

Fuentes: Constitución española, Boletín Oficial del Estado, Consorcio de Compensación de Seguros y elaboración propia.

 

Etiquetas: , , , , , ,