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Archivo de la categoría: seguro de coche

Beneficios de la economía colaborativa en Seguros.

economía colaborativaGran cantidad de plataformas electrónicas de intercambio de productos y servicios se expanden a toda velocidad ofreciendo alternativas a las empresas tradicionales basándose en la economía colaborativa.

Esta nueva forma de consumo da lugar a situaciones a las que las aseguradoras quieren dar cobertura.  Entonces ¿cómo se cubre al ocupante ocasional que viaja en un coche compartido? o ¿cómo asegurar una vivienda de intercambio de vacaciones? Ya hay respuesta para situaciones como éstas con la creación de pólizas especiales complementarias a las tradicionales, que pueden incluir, por ejemplo, en el caso de un viaje en coche compartido, coberturas adicionales como asistencia en viaje, accidentes, protección jurídica y objetos olvidados. No son totalmente disruptivas porque el seguro tiene sus fundamentos en la estadística y los datos obtenidos hasta el momento no permiten un verdadero ajuste de su coste, quizá sea producto de una apuesta por la nueva forma de hacer negocios.

Los seguros en los que más se está observando esta tendencia son los de automóvil y hogar, pero pronto puede extenderse a otros ramos, incluso los propios seguros pueden convertirse en colaborativos. Esta nueva fórmula está tomando fuerza en el mercado internacional donde se unen grupos de personas con un mismo tipo de seguro, ponen en común sus primas y, si el importe de los siniestros no excede el total de primas todo el grupo se beneficia del ahorro. Asombroso comprobar cómo la industria pretende volver a sus orígenes mutualistas, no en tabernas sino en tabletas.

Y, ¿dónde hay un grupo de personas dónde sea fácil y rentable poner en común sus primas? En una comunidad de vecinos. De esta forma los miembros de una comunidad podrían beneficiarse por un lado de un descuento por agrupar sus seguros, y por otro de los beneficios del asesoramiento profesional que aporta una Correduría de Seguros para evitar duplicidades con el seguro de su comunidad, o por el contrario incurrir en el infraseguro. Nuestra experiencia nos permite conocer que los propietarios de un inmueble pueden obtener descuentos de un 25% en sus seguros multirriesgo.

Los tiempos cambian deprisa y las tecnologías también, uno de los retos de las aseguradoras es el de saber adaptarse y crear fórmulas de acceso a las nuevas necesidades que van surgiendo en la sociedad.

Fuente: elaboración propia

 

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Cambios que se han producido en las coberturas del Consorcio de Compensación de Seguros desde el 1 de enero

Consorcio Compensación de SegurosYa hablamos recientemente en un artículo sobre la nueva cobertura del Consorcio de Compensación de Seguros para vehículos que no estén asegurados a todo riesgo, pues bien, desde el pasado 1 de enero de 2016 se suma al anterior un cambio sobre las coberturas del Consorcio de Compensación de Seguros en materia de riesgos extraordinarios.

Según la Orden 2845/2015, de 23 de diciembre, del Ministerio de Economía y Competitividad, se establece que en los seguros contra daños en las cosas y responsabilidad civil en vehículos terrestres se aplicará la franquicia que fije el Ministerio.

En el caso de daños directos, en los seguros contra daños en las cosas, la franquicia a cargo del asegurado será de un 7% de la cuantía de los daños indemnizables producidos por el siniestro. No obstante, no se efectuará deducción alguna por franquicia a los daños que afecten a viviendas, a comunidades de propietarios de viviendas, ni a vehículos que estén asegurados por póliza de seguro de automóviles.

Para tener derecho a indemnización por parte del Consorcio de Compensación de Seguros el daño ha tenido que ser causado por alguno de los siguientes riesgos, que son los que tienen la consideración legal de “riesgos extraordinarios”:

  • Fenómenos naturales: inundación extraordinaria, embate de mar, tempestad ciclónica atípica (tornados y vientos con rachas superiores a 120 km/h), terremoto, maremoto, erupción volcánica, caída de aerolitos.
  • Hechos violentos como consecuencia de terrorismo, rebelión, sedición, motín o tumulto popular.
  • Actuaciones de las Fuerzas Armadas o de las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad en tiempo de paz.

En el caso de pérdidas del rendimiento económico que hubiera podido alcanzar en un acto o actividad, de no haberse producido el siniestro, la franquicia a cargo del asegurado será la misma prevista en la póliza, en tiempo o en cuantía, para daños consecuencia de siniestros ordinarios de pérdida de beneficios.

Fuente: inese.es y elaboración propia

 

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Las parejas de hecho y los seguros

parejas de hechoEn la sociedad española actual, constituir una pareja de hecho es una fórmula habitual de convivencia entre dos personas, del mismo o distinto sexo, que no quieren utilizar las normas tradicionales del matrimonio como destino para toda la vida, pero confían en un proyecto afectivo común. Sin embargo la voluntad de permanecer unidos puede afectar a los miembros de la pareja por aplicación de distintas reglas legales que van apareciendo, especialmente en las Comunidades Autónomas, si se producen hechos o circunstancias que afecten al seguro; Por este motivo desde esta atalaya identificaremos y propondremos algunas soluciones para las mismas.

En general la regulación de las parejas de hecho en nuestro país es confusa. Tomemos como ilustración la situación de Ángel y María, que se conocen desde hace algún tiempo, trabajan ambos, él como autónomo consultor para empresas en cumplimiento de normativa legal y ella como trade marketing de una multinacional; deciden irse a vivir al piso alquilado por María hace 3 años, con su hija Sara de 4 años, fruto de otra relación sentimental. La vida laboral y social de ambos es intensa y no han pactado nada por escrito. Los escenarios ficticios podrían ser los siguientes:

  • La convivencia puede devenir en responsabilidad por la titularidad del contrato de arrendamiento, el uso de la vivienda y sus instalaciones, la relación con la Comunidad de Propietarios, el uso de los elementos comunes como piscina, zona deportiva y el cuidado de los hijos si los hay. ¿Es necesario proponer al arrendador la incorporación de ambos al contrato de alquiler? La Ley 29/1994 de 24 noviembre de Arrendamientos Urbanos, reconoce supuestos de subrogación a favor de la persona que hubiera venido conviviendo con el arrendatario un período mínimo de dos años.
  • En caso de un siniestro, la compañía de seguros ¿le considera un tercero o un Asegurado a los efectos de la cobertura de Responsabilidad Civil? La relación de afectividad tiene una repercusión muy directa en las reclamaciones y las indemnizaciones en el ámbito penal, administrativo y procesal. El Baremo de la Ley de Responsabilidad Civil y Seguro en la Circulación de Vehículos a Motor dice que solo tiene derecho a indemnización igual a la del cónyuge, las uniones consolidadas. ¿Deben de comunicar a la Aseguradora que hay dos Asegurados? ¿Pueden ambos conducir los vehículos del otro? ¿Quién disfruta del período de maternidad? ¿Cómo se regulan los beneficios sociales de la empresa y el convenio colectivo? Ejemplo número uno. Ángel está trabajando desde casa y al mismo tiempo quiere sorprender a María con una cena romántica, estaba tan involucrado en el informe que no reparó en que en la cocina se inició un fuego que rápidamente alcanzó la campana  y los muebles. Intervinieron los bomberos y varios vecinos; Los daños fueron cuantiosos a la propia vivienda y a los colindantes. El seguro del continente está a nombre del propietario de la vivienda y el de contenido de María ¿pagará la aseguradora los daños causados por Ángel?
  • La ruptura de la pareja después de una convivencia, ¿afecta a los contratos de seguro que hayan podido firmar conjuntamente? Ejemplo número dos. María reserva un estupendo viaje a Japón a través de la acción social de su empresa y asegura el mismo, para el caso de no poder viajar. Dos días antes de iniciarlo Ángel tiene que ser intervenido de apendicitis y no puede moverse de la cama, ¿le pagará la aseguradora los gastos de la cancelación del viaje?
  • El ciclo de la vida es inexorable y a lo largo del tiempo se pueden presentar situaciones de enfermedad, pérdida del puesto del trabajo, incapacidad temporal, invalidez o muerte de uno o de ambos. ¿Quiénes son los beneficiarios de los seguros contratados? ¿Quién y cómo debe tributar? ¿Es válido el testamento vital? ¿Qué legislación se aplicará si ambos son de nacionalidad diferente, o incluso de Comunidad Autónoma distinta? Ejemplo número tres. María es víctima de un trágico accidente de aviación, ¿a quién debe pagar la indemnización la aseguradora? En el contrato de seguro de vida es habitual el término “cónyuge” y la designación genérica de beneficiarios a tal figura. ¿Se puede considerar a la pareja de hecho beneficiaria en una designación así?  En el artículo 85 de la Ley 50/1980 de 8 de octubre de Contrato de Seguro, solo hace referencia expresa al cónyuge como beneficiario y no a otras formas de unión afectiva, por tanto la designación de beneficiario adquiere gran importancia. ¿Tiene Sara derecho a percibir alguna indemnización que asegure su educación?  El artículo 174 de la Ley 40/2007 de medidas en materia de Seguridad Social establece un mínimo de cinco años de convivencia demostrable para equipararla a una relación de afectividad similar a la conyugal.

Parece obvio que recibir asesoramiento legal es imprescindible y contar con la ayuda de una Correduría de Seguros que planifique cómo ordenar el riesgo de la convivencia son decisiones muy acertadas, especialmente porque además el costo de ambas acciones representa menos de lo que supone una cena a la carta un viernes por la noche.

Algunos consejos para situaciones comunes, si cada uno ya tiene su propio seguro, será decidir si sale más rentable mantener las pólizas separadas o conjuntas. La finalidad de los seguros es estar cubierto en caso de que suceda algún imprevisto, por lo tanto revisar y si procede, actualizar los beneficiarios de las posibles indemnizaciones. En el seguro de la vivienda, comprobar las coberturas del continente (el edificio), del contenido (mobiliario, ajuar y útiles profesionales) y la responsabilidad civil general y personal, adaptar las sumas aseguradas a la realidad de lo que costaría su reposición a valor de nuevo. Unificar todos los seguros en una Correduría facilitará las gestiones y reducirá su precio.

 

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Nueva cobertura del Consorcio de Compensación de Seguros también a vehículos que no estén asegurados a todo riesgo

siniestro cocheEn caso de catástrofe el Consorcio de Compensación de Seguros protegerá a todos los vehículos asegurados, independientemente del tipo de póliza de seguros que tengan, estén asegurados a todo riesgo o no. Esta iniciativa la recoge en un proyecto de Orden Ministerial aprobado el pasado 4 de noviembre, pero no entrará en vigor hasta el 1 de julio de 2016.

Los vehículos con un seguro más básico hasta ahora estaban desprotegidos ante supuestos extraordinarios como los efectos de las lluvias torrenciales, desbordamiento de ríos, granizo, terremotos, grandes temporales etc. Aunque a partir de ahora el consorcio se haga cargo de los daños causados por determinados supuestos de la naturaleza como ciclones, terremotos o inundaciones, también se pueden incluir al contratar el seguro de coche, para estar más protegidos.

Recordemos que el Consorcio es una entidad empresarial de naturaleza pública, dependiente del Ministerio de Economía y Hacienda a través de la Dirección General de Seguros, que se hace cargo de los efectos derivados de acontecimientos político-sociales, como el terrorismo, responsabilidad civil de Fuerzas Armadas y Fuerzas de Seguridad del Estado y que no son asumidos por las aseguradoras privadas funcionando como asegurador directo. También ejerce labores de coaseguro y reaseguro en materias agrícolas, y funciona como asegurador subsidiario, fondo de garantía, entidad liquidadora, y realizador de planes de prevención.

Fuente: expansion.com y elaboración propia

 
 

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La letra pequeña en las pólizas de seguro

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La póliza es el documento más importante en la contratación de un seguro, ya que mediante ella se puede probar la existencia del contrato y las estipulaciones que contiene; Su interpretación le corresponde a los jueces y la aplicación práctica a los Mediadores de Seguros.

Según la Ley 50/1980, de 8 de octubre, de Contrato de Seguro, el asegurador está obligado a entregar al tomador del seguro la póliza o, al menos, el documento de cobertura provisional formalizada por escrito, pero además, en el artículo 3 de la Ley se establece que las condiciones generales y particulares deberán redactarse “de forma clara y precisa, destacándose de modo especial las cláusulas limitativas de los derechos de los asegurados que deberán ser especialmente aceptadas por escrito. Así pues, no sirve un título genérico y destacado, a modo de riesgos excluidos o cláusulas limitativas de la póliza, sino que deberán constar éstas expresa y específicamente conocidas, aceptadas y suscritas por el asegurado para que surtan plenos efectos jurídicos y tengan virtualidad y operatividad”. 

Sirva como ejemplo, el caso en el que una juez de Tafalla rechazó la demanda de una aseguradora, que exigía a un cliente que pagara los daños de un accidente causado cuando se encontraba bajo la influencia de bebidas alcohólicas con el resultado de daños personales y materiales. La juez concluyó que la cláusula pasaba desapercibida. De hecho, exigía “un esfuerzo de concentración visual” notable para percatarse de su existencia. La demanda fue desestimada y la juez ha sido tajante al sentenciar que “la controvertida cláusula excluyente” contenida en la póliza “no contiene las exigencias formales y materiales que impone la legislación vigente”. “Nos encontramos con un formato estereotipado, texto estándar, de difícil lectura que exige un sobreesfuerzo para detectar la exclusión que nos ocupa, que no aparece destacada de forma especial, sino ocultada dentro de un abigarrado y farragoso texto que enumera varias exclusiones en párrafos seguidos con un interlineado mínimo de separación y formato de escritura también mínimo”.

Y concluye “necesariamente” que el asegurado “firmó donde se le indicó y poco más, lo que revela una forma de actuar mecanicista” y destaca que la doctrina del Tribunal Supremo que rige en esta materia es “in dubio por asegurado”, es decir, que implica interpretar en su beneficio aquellas cláusulas que puedan deparar dudas en su aplicación, por lo que desestima la demanda.

Es por tanto muy importante tanto en el caso del seguro de automóviles como comentamos en el ejemplo, como para cualquier otro , que el tomador conozca todas las prestaciones y obligaciones de la póliza que suscribe, y que la aseguradora las transmita de manera clara y para éste ejercicio resulta imprescindible el acompañamiento profesional de una Correduría de Seguros. 

Fuente: noticiasdenavarra.com,  Ley 50/1980, de 8 de octubre, de Contrato de Seguro, y elaboración propia

 

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¿Qué situaciones no cubre un seguro de coche?

seguro cocheSer propietario de un vehículo para circular por una vía pública, supone la obligación de contratar un seguro de automóvil, salvo excepciones, que cubra al menos la responsabilidad civil del conductor. A partir de imposición  se pueden contratar tantas coberturas complementarias como se desee teniendo en cuenta que cada una tiene sus propias exclusiones y limitaciones. Es importante conocer qué situaciones no están cubiertas a la hora de contratar , porque aunque cada compañía tiene sus propios modelos de seguro de coche, obligatorio y a todo riesgo, habrá casos que queden fuera de la cobertura de las pólizas.

En un seguro obligatorio no están cubiertos los daños al propio vehículo, los materiales transportados y los familiares directos, por ejemplo, cónyuge o parientes hasta tercer grado de consanguinidad. Tampoco en el caso de robo del vehículo, en el que los daños personales y materiales son indemnizados por el Consorcio de Compensación de Seguros una vez identificado legalmente el culpable. Para complementar el seguro obligatorio pueden contratarse coberturas voluntarias, pero éstas no cubrirán los daños a personas transportadas en vehículos no aptos y los daños causados a y por los objetos transportados en el coche.

Aún contratando un seguro a todo riesgo siempre habrá situaciones que no estén cubiertas, por ejemplo:

– Cualquier situación fuera de la legalidad: Si has provocado un accidente y conducías ebrio, bajo el efecto de las drogas, o sin carnet, cuando transportas en el vehículo más pasajeros de los permitidos, si el coche no ha pasado la ITV, o si provocas un siniestro y no ayudas a los accidentados estarás cometiendo un delito de omisión de socorro y la aseguradora tampoco se hará cargo en este caso.

– Coches tuneados: Si modificas tu coche debes comunicarlo a la aseguradora. Si no está homologado y tu compañía no lo sabe, cuando sufras puede negarse a pagar los daños en tu coche debido a que no es el mismo que figura en la póliza.

–  Desastres naturales: ninguna aseguradora indemnizará por inundación, terremoto, tsunami, erupción volcánica, huracanes, terrorismo, motines, accidente nuclear, manifestaciones o huelgas y hechos declarados como catástrofe nacional. En estos casos, la indemnización correrá a cargo del Consorcio de Seguros.

– Siniestros con familiares o vecinos implicados: En estos casos, las compañías pueden sospechar que se trata de un fraude, sobre todo si se comparte domicilio.

– Conductor nobel: si una persona  menor de 25 años provoca un accidente y su nombre no está en la póliza pocas compañías se harán cargo de los daños.

Además hay que tener en cuenta a la hora de contratar un seguro de coche que algunas compañías son más restrictivas que otras, y se deben revisar bien las condiciones la póliza. Contratándolo a través de una correduría de seguros ahorraremos tiempo y será más fácil encontrar el que se ajuste a lo que necesitamos.

Fuente: expansion.com y elaboración propia

 

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Obligación de la aseguradora ante accidentes con clientes morosos implicados

accidente-traficoUna interpretación judicial afecta de nuevo a los contratos de seguros. Cuando hay impago por parte de un cliente en un seguro de responsabilidad civil, si se produce un accidente el Tribunal Supremo ha establecido el momento hasta el cual la compañía está obligada a asumir las indemnizaciones, que será hasta que la aseguradora haya notificado la resolución del contrato a su cliente. La sentencia del Tribunal Supremo fija como doctrina que para que la compañía quede liberada de la obligación de indemnizar al perjudicado es necesario que acredite haber enviado al tomador del seguro un correo certificado con acuse de recibo, “o por cualquier otro medio admitido en derecho”, por el que se notifique la resolución del contrato.

Esto siempre en el caso de que el asegurado no esté al corriente de pago de una póliza de seguro obligatorio de responsabilidad civil en la circulación de vehículos a motor.

El fallo se refiere a un caso en el que el Consorcio de Compensación de Seguros  hizo frente a la indemnización porque la aseguradora del responsable consideró que la póliza que le cubría era nula por el impago de la prima.  El asegurado había suscrito con una compañía española, un contrato de una duración anual y pago fraccionado, que entró en vigor el 27 de abril de 2007 pero la aseguradora no pudo cobrar la primera prima por falta de fondos en la cuenta bancaria, un hecho que comunicó al Fichero Informativo de Vehículos Asegurados (FIVA) para que diera de baja la póliza antes de que ocurriera el accidente que causó el litigio el 1 de agosto de ese año.

En este caso, la decisión adoptada en Pleno por la Sala de lo Civil del Tribunal Supremo rechaza un recurso interpuesto por la compañía aseguradora y confirma una sentencia de la Audiencia Provincial de Pontevedra que condenó a esta entidad a pagar al Consorcio de Compensación de Seguros la indemnización de 369.062,34 euros abonada a los perjudicados por el accidente ocasionado.

Según la sentencia, la falta de pago de la primera prima antes de que ocurriera el siniestro “no libera al asegurador de su obligación de indemnizar”, sino que es necesario acreditar, frente a terceros además, “la comunicación dirigida al tomador del seguro, declarando resuelto y sin efecto alguno el contrato”, y que por lo tanto para resolver la póliza de seguro obligatorio no basta con acreditar la culpa del tomador en caso de impago de la prima. Con la lectura de la ley 50/1980 de Contrato de Seguro, resulta fácil deducir que la sentencia del Tribunal Supremo no resultaba necesaria, para quien sepa interpretarla, sin embargo la guerra de precios en esta modalidad y la banalización de algo tan serio como asegurar los riesgos de una máquina que puede matar, nos lleva a judicializar los asuntos.

Fuente: cuatro.com y elaboración propia

 

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