RSS

Archivo de la etiqueta: seguro de accidente

ANÉCDOTA DEL SEGURO. COBERTURA PARA UN LADRON

ladronResulta paradójico, pero un ladrón también es asegurable, lo curioso es que además así lo ratifica una sentencia del Tribunal Supremo al discrepar del criterio de la Audiencia. Los hechos son verídicos y podrían formar parte de lo anecdótico del seguro como a continuación se podrá comprobar.

Es bien conocido que en nuestro país el seguro de Decesos tiene gran aceptación social, por tal motivo está dentro de lo normal que un padre suscriba tal seguro e incluya en el mismo a su familia como Asegurados, con la garantía opcional de Accidentes. Al cabo de algún tiempo, uno de sus hijos sufrió un accidente al huir por una ventana del lugar en el cual había cometido un robo, con tan mala fortuna que finalmente falleció desangrado, oculto en una chimenea. Se había cortado y pese a sus llamadas de socorro, no pudo ser atendido a tiempo.

El Tomador y Beneficiario de la Póliza, padre del asegurado fallecido presentó la reclamación a la Aseguradora que no atendió el siniestro por considerar que el hecho causante no era accidental, sino voluntario, con origen en la mala fe del Asegurado. En Primera Instancia al reclamante le dan la razón. La Aseguradora apela, con el argumento de que los hechos ocurren  de forma deliberada y a sabiendas, porque una cosa es el siniestro, es decir el accidente propiamente, que sin duda alguna parece involuntario, sin embargo el resultado del mismo, el fallecimiento, obedece a la propia voluntad del Asegurado y sus argumentos son aceptados por la Audiencia Provincial.

Aunque la suma asegurada no era de gran relevancia, es bien cierto que no estaban dispuestos a escuchar los susurros de que vale más el collar que el galgo y la vida de su hijo no la podría recuperar, no aceptaban que una persona vital y en plena juventud, tomara la decisión, dentro de una chimenea, de dejarse morir.

El Tribunal Supremo afirma que se omitieron algunas diligencias, entre las cuales estaban las manifestaciones de la policía en el sentido de que varias personas intentaron sacarlo sin conseguirlo, pues incluso su extracción fue laboriosa. Parece que su temor a ser detenido provocó su huida por los tejados y viéndose acosado y sangrando optó por esconderse hasta que pasara el supuesto peligro y posteriormente acudir a curarse.

El Tribunal Supremo da la razón al Tomador y beneficiarios al entender que existe un claro nexo causal entre el accidente y el fallecimiento, en conclusión procede que la Aseguradora atienda su compromiso de pago del siniestro en los términos pactados en la Póliza entre las partes.

Ante un suceso como éste nos hacemos las siguientes preguntas:

  • ¿Cómo es posible que sea necesario llegar a un Alto Tribunal para hacer valer un contrato?
  • ¿Cuánto le costó a la Aseguradora el caso? Teniendo en cuenta las costas y los intereses de demora.
  • ¿Cómo es posible que un contrato de seguro de Accidentes tenga interpretaciones tan dispares?
  • ¿Cómo es posible que los servicios jurídicos de la Aseguradora no convenzan al departamento de siniestros para que atiendan el siniestro?
  • ¿Cuál es el coste para la imagen del sector asegurador? ¿Puede el consumidor pensar que hace bien cuando intenta defraudar a una compañía de seguros?

Sin duda alguna, la adquisición de un seguro es una excelente inversión, en función a la finalidad que se persigue con el mismo; si además este resulta barato, como ocurre con el seguro de accidentes, la decisión no debería ofrecer dudas, si para su contratación se busca el consejo profesional de una Correduría de Seguros que ayuda a elegir la buena aseguradora y el contrato idóneo.

Ahora que están de moda las encuestas para todo, me atrevo a dar el resultado de la hipotética pregunta “¿considera usted que es justo que la compañía de seguros pague el siniestro?” la respuesta podría ser negativa, pero la interpretación de los contratos le corresponde a la justicia y en nuestro país presumimos de que es independiente y buena, aunque lenta.

Anuncios
 

Etiquetas:

Obligación de la aseguradora ante accidentes con clientes morosos implicados

accidente-traficoUna interpretación judicial afecta de nuevo a los contratos de seguros. Cuando hay impago por parte de un cliente en un seguro de responsabilidad civil, si se produce un accidente el Tribunal Supremo ha establecido el momento hasta el cual la compañía está obligada a asumir las indemnizaciones, que será hasta que la aseguradora haya notificado la resolución del contrato a su cliente. La sentencia del Tribunal Supremo fija como doctrina que para que la compañía quede liberada de la obligación de indemnizar al perjudicado es necesario que acredite haber enviado al tomador del seguro un correo certificado con acuse de recibo, “o por cualquier otro medio admitido en derecho”, por el que se notifique la resolución del contrato.

Esto siempre en el caso de que el asegurado no esté al corriente de pago de una póliza de seguro obligatorio de responsabilidad civil en la circulación de vehículos a motor.

El fallo se refiere a un caso en el que el Consorcio de Compensación de Seguros  hizo frente a la indemnización porque la aseguradora del responsable consideró que la póliza que le cubría era nula por el impago de la prima.  El asegurado había suscrito con una compañía española, un contrato de una duración anual y pago fraccionado, que entró en vigor el 27 de abril de 2007 pero la aseguradora no pudo cobrar la primera prima por falta de fondos en la cuenta bancaria, un hecho que comunicó al Fichero Informativo de Vehículos Asegurados (FIVA) para que diera de baja la póliza antes de que ocurriera el accidente que causó el litigio el 1 de agosto de ese año.

En este caso, la decisión adoptada en Pleno por la Sala de lo Civil del Tribunal Supremo rechaza un recurso interpuesto por la compañía aseguradora y confirma una sentencia de la Audiencia Provincial de Pontevedra que condenó a esta entidad a pagar al Consorcio de Compensación de Seguros la indemnización de 369.062,34 euros abonada a los perjudicados por el accidente ocasionado.

Según la sentencia, la falta de pago de la primera prima antes de que ocurriera el siniestro “no libera al asegurador de su obligación de indemnizar”, sino que es necesario acreditar, frente a terceros además, “la comunicación dirigida al tomador del seguro, declarando resuelto y sin efecto alguno el contrato”, y que por lo tanto para resolver la póliza de seguro obligatorio no basta con acreditar la culpa del tomador en caso de impago de la prima. Con la lectura de la ley 50/1980 de Contrato de Seguro, resulta fácil deducir que la sentencia del Tribunal Supremo no resultaba necesaria, para quien sepa interpretarla, sin embargo la guerra de precios en esta modalidad y la banalización de algo tan serio como asegurar los riesgos de una máquina que puede matar, nos lleva a judicializar los asuntos.

Fuente: cuatro.com y elaboración propia

 

Etiquetas: , , , ,

¿Qué ocurre con nuestras mascotas en caso de accidente de tráfico?

En 6 de cada diez hogares españoles convive al menos un animal, en su mayoría perros (5,5 millones) y gatos (4 millones). Partiendo de este dato estadístico, en cierto modo alguno de los pasajeros del vehículo puede ser nuestras mascotas que comparten nuestros viajes en coche en numerosas ocasiones. Pero, ¿ En qué situación se encuentra el animal cuando sufrimos un accidente y se encuentra en el vehículo?

Perro accidente de cocheSon muchos los testimonios de accidentes en que los heridos han estado conscientes y se han podido  preocuparse por el estado de sus mascotas, o incluso les ha sido posible ponerse en contacto con otra persona que pudiera hacerse cargo de ellas durante su traslado al hospital. Pero no en todos los casos existe esta posibilidad. ¿Están reguladas este tipo de situaciones? ¿A quién debemos llamar, quién debe ocuparse de atender a los animales en caso de accidente?

Tenemos la obligación de registrarlas, identificarlas y pagar impuestos por ellas. Pero a pesar de ello, siguen sin ser consideradas en la mayoría de los casos por las instituciones o las compañías de seguros como un ser vivo que necesita y merece cuidados.

Cualquier ciudadano, propietario o testigo, puede llamar a la Guardia Civil (062), al Seprona, que tiene la misión de velar por la conservación de la naturaleza y el medio ambiente, así como de la riqueza cinegética, piscícola, forestal y cualquier otra relación con la naturaleza o alguna asociación protectora de animales, las denuncias son anónimas, es importante realizar alguna fotografía, de la zona para exigir que el animal sea atendido. Además en algunas comunidades como por ejemplo Madrid, existe un servicio veterinario de urgencias para atender a animales heridos, el SEVEMUR.

Pero a partir de ahí, existe un vacío legal en cuanto a la responsabilidad y la cobertura de los gastos que derivan de la atención al animal, vacío que puede dar lugar a que algunas aseguradoras no asuman los gastos de su atención. En el caso de que el culpable del siniestro sea un tercero, se podría reclamar, mediante la garantía de reclamación de daños, al seguro del vehículo contrario que considere al animal como un tercero herido, o un bien dañado, abonando los gastos derivados del accidente. Pero en el caso de que el responsable haya sido el propietario de la mascota, es muy probable que no exista cobertura, por tanto la consulta con una Correduría de Seguros experta es una inteligente decisión, antes de buscar el precio más barato para el seguro de su vehículo.

Quizá es un extremo que muchos no nos hemos planteado, pero seguro que nos preocupa; Nuestra mascota forma parte de la familia, a veces es el único miembro de la familia, en ésta sociedad cada vez más single. Por ello debemos informarnos sobre la cobertura de nuestro seguro en caso de accidente vial, o garantizar la asistencia y seguridad de nuestra mascota con un seguro de animales.

Fuente: eldiario.es y elaboración propia

 

Etiquetas: ,

Seguro de vida, vida sin riesgo

La contratación de un seguro supone el acuerdo de dos partes, compañía aseguradora y  cliente, en el argot asegurador se le denomina Tomador/Asegurado, por el cual la primera se obliga a resarcir de los daños que sufra la segunda o a compensarle por una cantidad de dinero, en su caso, si se produce alguna de las circunstancias previstas en ese contrato, denominado póliza de seguro, a cambio del pago de un precio o prima por parte del cliente. Podría decirse que el eje de toda esta cuestión estaría en el riesgo, la posibilidad de que nos ocurran situaciones que suelen ser desagradables, que nos impedirían continuar con nuestro ritmo de vida habitual: no nos permitiría vivir en nuestra casa, como antes, si se produce un incendio, o conducir nuestro coche, no poder ir al trabajo si se sufre una avería repentina o tener que cerrar nuestro negocio por una inundación. Por tanto, ante situaciones que no pueden preverse o controlar y que podrían desestabilizar nuestro día a día seriamente, los seguros aparecen como la mejor y más barata solución de compensación.

Un seguro de vida riesgo debería, a la vista de de los riesgos posibles, tener carácter de obligatorio en el mundo que vivimos hoy en día. No sabemos qué nos deparará el devenir, sin embargo, sí que conocemos de sobra cómo se vive en la cultura occidental y sus reglas de juego, en la que dependemos fundamentalmente de nuestra salud y nuestro trabajo, nosotros y nuestra familia, un fallo en esos dos pilares básicos produciría el desmoronamiento de toda una estructura que podría tener consecuencias irreparables, como dejar deudas adquiridas a cargo de nuestros descendientes, sin recursos económicos si dependían económicamente de nuestros ingresos. Asimismo, y enlazando con este asunto, importante es, también, la función que desempeña el seguro de accidente, que se encarga de atender nuestros gastos cotidianos en caso de sufrir un accidente o enfermedad y sea necesario estar de baja laboral temporalmente. La plena incorporación de la mujer en la vida social y laboral le hace merecedora del diseño de productos exclusivos para ella, como el seguro de vida 360º para mujeres.

Hoy día, el mercado de los seguros goza de una amplia competitividad, tanto  por sus precios, como por las prestaciones, los servicios básicos y complementarios que aportan. Sería una irresponsabilidad no destinar una ínfima parte de nuestro gasto diario o mensual a dotarnos de un paraguas que puede evitar la posibilidad de arruinarnos de por vida. Por lo que cuesta un paquete de cigarrillos se puede asegurar toda una vida.

 

Etiquetas: , ,